El malestar va en aumento entre los vecinos de la calle Ruiz Jarabo, conocida popularmente en Cuenca como las doscientas, así como en los alrededores del parque del Vivero. Aseguran que, prácticamente cada día, el barrio amanece con restos de basura esparcidos por aceras, papeleras desbordadas y suciedad en torno a la plaza de toros y al propio parque.

Vecinos de la zona han remitido fotografías tomadas a primera hora de la mañana —algunas a las 5:52 horas— para evidenciar la situación. «Es triste levantarse y ver siempre lo mismo: bolsas abiertas, botellas y restos de comida tirados por el suelo», señala un residente que prefiere mantener el anonimato.
A la acumulación de basura se suma la problemática de los aseos. Aunque existe un baño portátil habilitado en las inmediaciones del Rastrillo, muchos usuarios siguen optando por hacer sus necesidades dentro del parque. «No se trata solo de higiene, también de respeto. El parque lo utilizan familias, niños y mayores, y a veces es intransitable», comenta otra vecina.

Los afectados reconocen que la limpieza viaria pasa regularmente, pero insisten en que el problema es de concienciación ciudadana y de falta de control. Reclaman más vigilancia y, sobre todo, un uso responsable de los espacios comunes para evitar que esta situación se repita.
En conclusión, los vecinos apelan a la responsabilidad de todos los conquenses: cuidar el barrio, hacer uso de los aseos portátiles y mantener limpias las calles es, dicen, «una cuestión de educación y de respeto hacia la ciudad y hacia quienes vivimos en ella».

