La plaza de toros de Cuenca vivió este sábado una becerrada en clase práctica con un ambiente entusiasta y juvenil. Sobre la arena, los aspirantes demostraron que quieren abrirse camino en la tauromaquia, con una entrega absoluta y el apoyo de un público que llenó de aliento cada faena.

Tarde de becerrada con ambiente de fiesta y expectación en la plaza de Cuenca, donde debutaba ante su público el conquense Izán Alonso. Con apenas 14 años, logró lo que parecía un reto mayúsculo: cortar dos orejas y rabo en su eral y poner de acuerdo a la afición, que a la salida del coso solo hablaba de él. Así lo contaba para El Digital de Cuenca: https://eldigitaldecuenca.com/2025/08/10/izan-alonso-el-sueno-de-un-joven-novillero-de-cuenca-que-debuta-en-su-plaza/
Junto a Alonso, también salieron a hombros el conquense Daniel Moset, Curro Muñoz y Julio Aparicio, en un festejo donde el ganado de Pedro Miota —con raíces conquenses— respondió con nobleza y permitió el lucimiento de los jóvenes aspirantes.
La tarde estuvo marcada por el valor y las ganas de todos los actuantes. Hubo puerta gayola, pares de banderillas, tandas de naturales y estocadas de mérito. Faltó oficio en algunos momentos, propio de su corta experiencia, pero sobró ilusión y disposición por mostrar maneras con capote y muleta.

Daniel Moset dejó una buena impresión desde el inicio, variado con el capote, templado con la muleta y certero con la espada, lo que le valió dos orejas y su paso por la puerta grande.
El gran protagonista fue Izán Alonso, que desde el primer tercio mostró poderío en banderillas, solvencia en la faena de muleta y, sobre todo, una gran estocada que remató su triunfo. Su entrega convenció al público y conquistó a la afición conquense, que lo despidió entre aplausos y comentarios de esperanza.
La becerrada en clase práctica dejó claro que Cuenca mantiene cantera y afición. Los jóvenes dieron un paso adelante en su sueño de ser toreros, con Izán Alonso como nombre propio de la tarde, capaz de emocionar y abrirse su “plaza” en el corazón de los conquenses.