Cuando una localidad casi puso a Cuenca en lo más alto del Grand Prix: “Fue algo que hizo pueblo”

En 2007 Motilla del Palancar participó consiguiendo además un segundo puesto. Desde entonces ninguna localidad de la provincia ha vuelto a participar.

Con la llegada del verano, son muchas las cosas que se nos vienen a la cabeza: ir a la piscina, disfrutar de nuestras vacaciones en algún destino preferido o tomar un helado. Actos que se han convertido en tradiciones y que para muchos no pueden faltar porque el verano no sería lo mismo sin ellos.

Durante años, también fue infalible sentarnos frente a la tele, encenderla y ver el Grand Prix. Un concurso que muchos recordarán, y que recientemente ha vuelto gracias a la petición popular, donde poblaciones de distintos rincones de España competían en divertidas pruebas para convertirse en la mejor. Presentadores como Bertín Osborne o Ramón García dieron vida a un programa que marcó a toda una generación.

La provincia de Cuenca también formó parte de este fenómeno televisivo, y varias generaciones aún recuerdan aquella experiencia con mucha ilusión, pues les acompañó en un momento especial de sus vidas. Corría el año 2007, antes de que España ganase el Mundial de fútbol, y años antes de imaginar que nos enfrentaríamos a una pandemia que nos tendría confinados meses en casa, o a la gran crisis económica de 2008 que azotó al país.

Una localidad de la provincia recibió una buena noticia: había sido seleccionada para participar en la 12ª edición del Grand Prix de Televisión Española. El Digital de Cuenca habla con José María Toledo, exalcalde de Motilla del Palancar, para recordar uno de los momentos más importantes en la historia de esta población de poco más de 6.200 habitantes, según el INE de 2024. Motilla rozó la gloria al terminar en segunda posición, compitiendo en el equipo azul.

Desde entonces, ninguna otra población de Cuenca ha vuelto a participar en el programa, dejando el listón muy alto con ese subcampeonato. Sin embargo, Motilla no fue la única localidad conquense en el concurso. En total, seis pueblos de la provincia han tenido presencia: Villar de Cañas en 1995 (equipo verde); Almonacid del Marquesado en 1997 (amarillo); Huete en 2000 (amarillo); Belmonte en 2001 (amarillo) y Minglanilla en 2005 (amarillo).

Toledo recuerda la llamada con sorpresa: “Nos avisaron y yo ni siquiera conocía bien el programa. Lo organizó la concejalía de Festejos y Deportes, con Miguel, el monitor; escogieron a gente preparada y el resto fue a animar. Fue una experiencia increíble”.

La preparación fue larga; el equipo de gobierno llevaba años intentándolo, hasta que por fin se dio la oportunidad. Se seleccionaron los participantes para afrontar las exigentes pruebas, sin pretensiones más que pasarlo bien y representar al pueblo con orgullo.

Foto: Canal de YouTube Grand Prix del verano- canal fan
Foto: Canal de YouTube Grand Prix del verano- canal fan

La grabación fue maratoniana y se rodó en El Álamo, Comunidad de Madrid, en un falso directo que duró todo el día. “Grababan cada prueba como si fuera en directo; comimos allí y volvimos de noche. En la primera emisión arrasamos y nos clasificamos para la final”, recuerda.

Como asesor, Toledo llevó a su amigo Manolo, profesor de Historia, para ayudar con las preguntas. “Las últimas preguntas son muy jodidas”, dice, y considera “injusto” el sistema de puntuación, donde se jugaban nueve puntos en solo tres preguntas. Fue precisamente en esta fase donde perdieron, con Toledo como protagonista.

También menciona que la gran participación pudo generar recelos y cierta manía, pero lo toma como algo anecdótico, ya que llegar hasta allí fue un premio en sí mismo.

Lo que marcó esa edición fue la dimensión social que adquirió. “Montamos una pantalla gigante en la carpa del parque del Carrascal y más de 2.000 personas vieron la final juntas. Aunque sabíamos que habíamos perdido, aquello fue una fiesta. Fue una de las pocas veces que he visto al pueblo tan unido”, rememora.

Foto: Canal de YouTube Grand Prix del verano- canal fan
Foto: Canal de YouTube Grand Prix del verano- canal fan

Recuerda pruebas como la vaquilla, los troncos, los bolos o la patata caliente, y alguna anécdota divertida: “En una prueba había que usar una galleta, y unos chicos se la trajeron. Les dije ‘muchachos, nos van a llamar la atención’”.

La repercusión fue más allá de la provincia: “Aquel otoño, cuando mi hija fue operada en Murcia, una chica en un bar me reconoció y me dijo: ‘¿No participaste en el Grand Prix?’”.

Toledo confiesa que ha visto alguna emisión en YouTube con su hija. “Da algo de vergüenza ajena, incluso había cosas que ni recordaba”. Y sí, los vecinos aún se lo recuerdan: “Me siguen diciendo cosas, me pasan vídeos…”.

La competición reunió equipos de toda España, cada uno con su color representativo: Amarillo y Azul, enfrentándose a localidades como Moixent (Valencia), Titulcia (Madrid), Cenicientos (Madrid), Albocàsser (Castellón), Villaluenga de la Sagra (Toledo), Tuéjar (Valencia), Robledo de Chavela (Madrid), Talarrubias (Badajoz), Aledo (Murcia), Massamagrell (Valencia), Navalmoral de la Mata (Cáceres), Guadalix de la Sierra (Madrid), El Álamo (Madrid), Antella (Valencia), La Nucía (Alicante), Pedrola (Zaragoza), Buitrago del Lozoya (Madrid), Ricote (Murcia), Vilafamés (Castellón), Motilla del Palancar (Cuenca), Selva (Mallorca), Talamanca del Jarama (Madrid), Torres de la Alameda (Madrid) y El Campello (Alicante).

La final fue contra Ricote (Murcia) y estuvo muy igualada. Toledo añade con honestidad: “En la última pregunta me equivoqué yo, no le puedes echar la culpa a nadie”.

Foto: Canal de YouTube Grand Prix del verano- canal fan
Foto: Canal de YouTube Grand Prix del verano- canal fan

Para él, la experiencia tuvo un valor más emocional y social que histórico. “No es lo más importante de la historia de Motilla, pero fue algo que hizo pueblo. Si me preguntas, lo recomendaría a cualquier alcalde”.

Sobre la posibilidad de que Motilla del Palancar vuelva a participar en el concurso, lo ve difícil: “Es raro que te toque dos veces. Pero si lo intentan, bienvenido sea”.

La madrina del equipo fue Belinda Washington, a quien Toledo califica de “increíble”. También dejó buen recuerdo Víctor Janeiro, padrino de otro equipo. De hecho, invitaron a Belinda a la localidad, pero no pudo asistir.

Así, Motilla del Palancar sigue siendo, 18 años después, el último municipio de Cuenca en pisar el plató del Grand Prix. Un recuerdo imborrable, con un segundo puesto que puso a la localidad en lo más alto frente a toda España y que aún se recuerda con orgullo.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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