El Centro de Estudios Penitenciarios empezó a estar en boca de todos desde que el año pasado comenzara la demolición del antiguo Colegio San Julián, a la afueras de la ciudad, en la N-400, para convertirse en una residencia de funcionarios de prisiones.
«El proyecto está aprobado y licitado», confirmó este viernes la subdelegada del Gobierno, María Luz Fernández, durante un acto de balance político y económico de las medidas del Gobierno central en la provincia de Cuenca. Precisamente en dicho balance mencionó los 15 millones destinados a la financiación de dicho Centro de Estudios. «Las últimas fechas que tengo para empezar la construcción son para el otoño», avanzó.
De momento, se ha completado la destrucción y limpieza del interior del edificio: «La primera parte está concluida que se dejó el esqueleto y ahora ya va la construcción en una única fase». A partir de ahí, aseguró que en el momento en que empiecen las obras se medirán los plazos y se irá informando sobre la previsión de finalización y la nueva distribución que tendrán las cuatro plantas.
«Vamos a llevar la misma frecuencia que con la Comisaría de la Policía Nacional (inaugurada el 6 de junio), además va a ser la misma empresa (SIEPSE)», concluyó. Y es que se trata de un importante Centro de Estudios, ya que el punto central de la formación penitenciaria de toda la red carcelaria de España está ubicado precisamente en la ciudad de Cuenca.