La reapertura más esperada en Cuenca llega este viernes

Fachada restaurada, interiorismo renovado y nuevas obras de arte

El Parador Nacional de Cuenca reabrirá sus puertas este viernes 1 de agosto tras unas obras de reforma en las que se han invertido casi cuatro millones de euros para mejoras que serán visibles tanto en el exterior, con la restauración de las fachadas principal y norte, como en el interior, con trabajos en el claustro y en el interiorismo del edificio.

Además, se ha enriquecido la colección artística del que fuera el antiguo convento de San Pablo, con la adquisición de una obra de Gustavo Torner, para sumarse de paso al centenario del artista, y un cuadro de Fernando Zóbel, que se encontraba en otro parador y que a partir de ahora recibirá a los visitantes en la recepción del establecimiento conquense.

Estos trabajos forman parte de una inversión, a través de Turespaña con financiación europea, de más de cien millones de euros en 39 paradores que son Bien de Interés Cultural, que tienen como objetivo, además de darles un lavado de cara, hacerlos más accesibles

Dentro de las obras en el Parador de Cuenca ha sido muy destacada la renovación del interiorismo, ya que se han renovado las 63 habitaciones del alojamiento y se ha cambiado al completo la iluminación del edificio; unos trabajos en los que han intentado conjugar el confort y el respeto a la tradición, con predominio de materiales nobles como maderas naturales, piedra y textiles en tonos neutros y tierras, en coherencia con el paisaje conquense y la memoria del lugar.

En cuanto a las obras adquiridas, la de Torner tiene como título ‘Exploración de límites. Persona XIV’, está fechada en 1995 y decorará el espacio gastronómico, mientras que la de Zóbel es un ‘Fragmento botánico’ de 1983.

TRABAJOS PENDIENTES

Aunque el Parador abre sus puertas, todavía quedan algunos trabajos por terminar dentro de las actuaciones que cuentan con financiación de fondos europeos a través de Turespaña, como las del muro de contención, que se deben culminar entre los meses de septiembre y octubre.

También se va a llevar a cabo la restauración del torre del aljibe, que se va a convertir en un gran mirador a Cuenca. Por otro lado, cuando termine la intervención del atrio se pondrá en marcha la iluminación monumental del edificio.

Por su parte, el Parador va a sufragar con sus fondos una intervención en las humedades del parking y un reforma integral de la sala de calderas, que se va a hacer por fases para no intervenir en la actividad y que permitirá reducir el consumo de gas en un 20% el primer año.

El resultado final podrá verse a partir del mes de enero, aunque según han informado desde Paradores en la presentación de la primera fase, los trabajos avanzan a buen ritmo y podrían terminarse incluso antes.

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