Este sábado 26 de julio, La Hoya del Peral, una pequeña aldea perteneciente al municipio de Salvacañete, volverá a ser uno de los tres puntos de partida del Segundo Certamen Interprovincial en la Cruz de los Tres Reinos, un evento que busca recuperar y visibilizar un enclave único, donde convergen las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha, Aragón y la Comunidad Valenciana.
Aurelio González, alcalde pedáneo de La Hoya del Peral, explica a El Digital de Cuenca que este es un proyecto antiguo que quedó paralizado durante años y que ahora se está intentando recuperar con fuerza. Su intención es poner en valor el entorno mediante rutas desde las tres aldeas, rehabilitación de espacios y propuestas artísticas que reflejen la historia y leyenda del lugar.
La Cruz de los Tres Reinos es un punto “geodésico”, geográfico e histórico donde confluyen los límites de las provincias de Cuenca, Teruel y Valencia, y que según la leyenda medieval fue lugar de encuentro de los antiguos reyes de Castilla, Aragón y Valencia para resolver disputas territoriales. La zona conserva ese aura simbólica de frontera compartida y de diálogo entre pueblos.

El evento consistirá en una caminata desde tres aldeas: La Hoya del Peral (Salvacañete, Cuenca), Arroyo Cerezo (Castielfabib, Valencia) y Veguillas de la Sierra (Teruel), todas con recorridos de entre 6 y 7 kilómetros hasta el punto de encuentro en la Cruz. Una vez allí, se celebrará un almuerzo común y una jornada de convivencia al aire libre.
González explica que la participación vecinal en La Hoya del Peral se basa en la colaboración de todos los residentes y propietarios de casas en la aldea ayudando en tareas de logística y elaboración de las degustaciones. La parte económica la asumen inicialmente los ayuntamientos de Salvacañete, Castielfabib y Veguillas, pero “queremos que esta aportación vaya a más”, añade.
Este certamen es solo el primer paso dentro de una propuesta más amplia que ya se encuentra en proceso de elaboración presupuestaria.

El proyecto contempla tres líneas de actuación principales. Por un lado, la recuperación de los caminos históricos que conectan las tres aldeas implicadas; por otro, la rehabilitación de una antigua masía próxima al punto de encuentro, con el objetivo de convertirla en un centro de acogida y zona de acampada al estilo de otras experiencias como la Masía de Ligros en Teruel; y, por último, la creación de un monumento artístico basado en la leyenda de los tres reinos, que se quiere desarrollar con la participación de artistas locales y centros educativos de la zona.
En este sentido, el artista conquense Luis Zafrilla, impulsor del ‘Paisaje Ilustrado’ de Valdemeca, ha sido contactado para aportar ideas e inspirar una intervención artística que represente la memoria del lugar.
En cuanto al monumento, González, explica que ya existía una idea previa, aunque considera que puede mejorarse: “Era una plataforma donde estarían los tres reyes sentados mirándose” con el objetivo de que se puedan hacer visitas y aparcamientos, si bien, personalmente considera que le faltaba “algo” a la anterior. Por eso, quieren contar con propuestas nuevas y dar voz a creadores de la zona “donde podamos elegir, creo que es mucho mejor”.

La iniciativa tiene un trasfondo reivindicativo claro, combatir el olvido institucional y la despoblación en zonas fronterizas. “independientemente de que administrativamente pertenezcamos a distintas comunidades… Somos pueblos con los mismos problemas y las mismas dificultades”.
La participación del Ayuntamiento de Salvacañete, junto a los de Castielfabib y Veguillas de la Sierra, es clave. A pesar de los escasos recursos, los consistorios sufragan los gastos del evento y se plantean establecer una aportación económica fija a una asociación intermunicipal que, aunque creada años atrás, aún no se ha consolidado
La Cruz de los Tres Reinos es, para las aldeas implicadas, mucho más que un límite entre territorios. “Aparte de la leyenda, es un paraje impresionante, y si no sacamos partido a nuestro entorno natural, estamos desperdiciando uno de los fundamentos de toda nuestra zona”.
González cree que este proyecto tiene un valor ejemplar: “No hay otra cosa igual en España. En un momento donde parece que lo que impera es la división, que sean capaces de unirse tres comunidades con distinto signo político para una cosa que va a beneficiar a la España vaciada” entiende que es un logro.

Para él, el mensaje es claro: “El principal mensaje es que en estas zonas el trabajo en común es fundamental para intentar mantener ahí a la población y poder hacer reclamaciones a las administraciones”.
Tras el éxito inesperado de la primera edición, en la que se congregaron más de 150 asistentes, la organización espera superar los 200 participantes este año. La fecha ha sido elegida estratégicamente para no coincidir con otras fiestas locales, y ya se han difundido carteles y notas de prensa por la comarca.
“El entorno es mágico y la subida es una preciosidad. Ojalá nos quedemos cortos de almuerzos”, concluye González, animando a quienes aún no conocen la iniciativa a sumarse este sábado y caminar por un territorio que, más que ser una frontera, es unión.