Rubén Martínez y cómo poner al huevo conquense en lo más alto de España

Rujamar, huevos y Rubén Martínez van casi de la mano, por el orden que ustedes deseen, pero decir una de estas palabras te lleva directamente a las otras dos.

Desde El Digital de Cuenca hemos entrevistado al CEO y fundador de una de las compañías líder en el sector del huevo como es Grupo Avícola Rujamar, la cual sigue creciendo, con objetivos de seguir haciéndolo y con unas perspectivas más que optimistas.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

Martínez es de esos tipos que no se ponen límites, que distribuye sus días en tres parcelas: familia, trabajo y descanso y que vive y disfruta de su trabajo y del sector.

Un empresario líder con una empresa que comenzó en San Lorenzo de la Parrilla, pero que se ha ido extendiendo, y lo sigue haciendo, de manera exitosa.

Una empresa que ya es suya al 100% tras recomprar en el pasado mes de marzo el 25% que tenía Tresmares de inversión. Por lo que no hay mejor reflejo de su buen hacer y su crecimiento que un hecho así.

Pudimos compartir una tarde desde su despacho, la sala de máquinas de todo, donde nos recibió de una manera educada, correcta y observadora. Seguramente su forma de ser en cada paso de su vida. Porque observar para actuar es el primer paso del éxito.

¿Cómo se siente uno al saber que posees una de las empresas más importantes de Cuenca, de Castilla-La Mancha y de España?

Lo que siento es orgullo de que nos conozca la gente como ‘los huevos de España’ y de ser una empresa relevante. Es una satisfacción enorme el poder dar trabajo y crear empleo y riqueza dentro de mi tierra, es una cosa que me enorgullece muchísimo.

Rubén, ¿es fácil ser empresario en Cuenca?

No es fácil ser empresario en ningún lado. Los empresarios tenemos adversidades de todo tipo. Aquí en Cuenca lo que sí que echamos de menos es que falta personal, pero sí que tenemos facilidades para crear empresas en núcleos rurales.

Sin embargo, si estuvieras en Madrid tendrías otras dificultades o en Barcelona tendrías otras. Yo como lo que conozco es donde voy, pues tengo dificultades en Canarias, las mías, en Guadalajara otras, en Huesca otras, en Galicia otras. Al final cada terreno del territorio español es de su padre y de su madre.

Tienes que lidiar con las adversidades de la localización donde te encuentras, pero creo que en Cuenca no es un mal espacio, un mal territorio para emprender y para crear empleo y crear empresas.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

Hablando de adversidades, una de las que también estamos viendo últimamente son los aranceles de Estados Unidos, ¿cómo os puede afectar?

España no está exportando huevo de cáscara a Estados Unidos. Sí que tuvimos una proposición encima de la mesa para exportar, para que te hagas una idea, cuatro veces el valor que estamos comercializando aquí en España, muy atractiva.

Pero nosotros somos una empresa que nos debemos a nuestra gente, a nuestros castellanos manchegos, a nuestros españoles, que vendemos en todo el territorio español principalmente y no quisimos cogerla. No se ha exportado, que a mí me conste, huevos de cáscara a Estados Unidos. Pero solamente el hecho de saber que hay un posible mercado donde puedes exportar a tres o cuatro veces su valor, algo nunca visto, lo que hizo es que subiese el huevo rápido.

Porque sí que otros países vecinos europeos sí que vieron una gran oportunidad, exportaron y nosotros tuvimos que cubrir esas plazas con mercancía en Europa. Y eso lo que hizo es que hubiese en un periodo muy corto de tiempo una demanda enorme de la ciudadanía y se amortiguó con una pequeña subida en el supermercado.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

¿Te ves en un futuro exportando a Estados Unidos o la puerta está cerrada?

Yo me veo en cualquier sitio, en cualquier parte, todo depende. Un empresario siempre tiene que estar abierto a cualquier tipo de oportunidad y preparado para soportar cualquier tipo de adversidad. No te podría decir si me veo allí o no me veo allí. Yo solo sé que me levanto cada día y tengo una historia nueva, tengo que afrontar pequeños problemas todos los días.

De vez en cuando me viene algún problemón gordo que también hay que afrontarlo y aquí estoy, para sufrir, para pelear y para no rendirme. Entonces si veo una oportunidad el día de mañana en el mercado estadounidense, como empresario que soy, ante todas las cosas, la la estudiaré atentamente si veo que me interesa a mí y a mi compañía y no descarto ninguna posibilidad.

¿Cómo calificas el precio de los huevos que hay ahora?

Mira, de todos es sabido que todo ha subido por los aranceles que han impuesto países o por el incremento de materias primas y del coste. Entonces eso al final, irremediablemente, lo que sube es el huevo.

Ha subido toda la mercancía, las materias primas. los salarios, la vida ha subido, los impuestos nos los han subido, o sea, todo ha subido. Entonces, como consecuencia de eso, irremediablemente, para mantener una cuenta de resultados saneada y tener como mínimo para el servicio de la deuda, hemos tenido que subir los precios a los supermercados y como consecuencia han subido los PVPs de los supermercados. Lógico, nosotros subimos el precio de los huevos a los supermercados, los supermercados tienen que mantener una rentabilidad para mantener su negocio y lo han tenido que subir.

Pero he de decirte un dato que muy poca gente lo sabe, porque para nosotros los españoles sabemos que el precio de un huevo es, comparativamente con otros alimentos que aportan los nutrientes que aporta el huevo, es muy barato. Pero si nos comparamos con otros países europeos, no con los países nórdicos que tienen una renta per cápita mucho más alta, pero si nos comparamos con los franceses, los italianos o los portugueses que la tienen igual o incluso inferior que nosotros, podemos decir que en Europa el sitio donde más barato están los huevos es España. Entonces, pues el huevo sí que es cierto que ha subido y ha subido creo que de una manera honesta y proporcional con respecto a lo que nos han subido los costes de producción, pero estamos ahora mismo en un equilibrio en Europa y que tiene que existir entre lo que a nosotros nos cuesta producir, con lo que nosotros vendemos, con lo que los supermercados venden y tienen que tener sus márgenes, para mantener una rueda que a todos nos interesa, que todas las partes sean rentables y el consumidor tiene que tener la tranquilidad que los huevos en España es el lugar donde más baratos están de Europa.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

¿Qué cantidad de huevos produces diariamente más o menos?

Estamos entre un millón y medio, un millón seiscientos mil, un millón cuatrocientos mil. Una media de un millón quinientos mil huevos aproximadamente.

Nos hablabas antes de venta a países europeos, ¿dónde exportas huevos?

Pues estamos vendiendo casi el ochenta por ciento de nuestros huevos en España, por no decirte más.

Luego vendemos un diez, un doce por ciento a la industria alimentaria, porque tenemos sucios, microfisurados, fisurados, huevos descoloridos, en fin, todos los huevos que consideramos nosotros categoría B. Y luego estamos con un siete, un ocho por ciento, que son los huevos que sí que destinamos a países como hemos vendido en Arabia Saudí, Israel, Dubái, vendemos a Reino Unido y luego a diferentes países europeos.

Rujamar/Néstor Robaina

Cuéntanos, además de en La Parrilla, dónde produces huevos

Tenemos en La Parrilla, que es el núcleo principal, en número de aves, el segundo núcleo número de aves es Mondéjar, tenemos en Saélices, que es campero, y el núcleo de Honrubia, que es ecológico. Y ahora estamos construyendo otra fase, que empezamos a producir en septiembre, en Honrubia también, de campero, un núcleo grande de gallinas camperas. Tenemos gallinas también en Huesca, tenemos gallinas en Galicia, estamos terminando los últimos coletazos para un núcleo en Canarias, y también estamos con nuestro eterno proyecto de San Clemente.

También te cuento que desde hace tiempo Rujamar es una empresa que está siempre pendiente de cualquier oportunidad que salga en el mercado español o europeo para una posible adquisición.

¿Y cuál podría ser esa adquisición?

Pues estamos estudiando compañías aquí en España, y en cualquier momento podemos comprar alguna compañía, como nuestro volumen, o menor, o incluso mayor. Por eso estamos abiertos a adquisiciones, porque yo quiero en un futuro liderar el mercado, y para eso con el crecimiento orgánico es un crecimiento proporcional lento, y de vez en cuando, pues hay que pegar un salto exponencial para trepar y poder consolidarte en el mercado, pues como ya somos líderes en producción alternativa, pues nos gustaría seguir, ser el día de mañana líderes en producción total.

Hablabas antes también de puestos de trabajo, ¿cuántos puestos de trabajo da Rujamar? Directamente, somos 208 trabajadores, e indirectamente de gente que nos trabaja como electricistas, mantenimiento, camioneros, vacunadores, empresas de transporte que nos llevan el transporte de las aves, bueno, todo ese cúmulo de gente, que son 200 más aproximadamente unos 450-500.

Es decir, un núcleo como Rujamar, de 2 millones de ponedoras, necesita unas 600-700 personas trabajando.

Rujamar/Néstor Robaina

Cuando ves que has llegado a donde estás, y con el futuro que tienes, cuando empiezas a echar una vista atrás y a pensar en los inicios, ¿qué es lo primero que se te pasa por la cabeza?

Pues que me siento orgulloso de lo que he hecho, y de la manera cómo lo he hecho, y de que dos personas importantísimas en mi vida, que son mi padre y mi hermano, que están en el cielo desde hace muchos años, pues me ven y se sienten orgullosos.

Lo que siento ese orgullo, y algunas veces pues una carga muy grande y un peso, porque esto está muy bien cuando tú dices, tienes 200 empleados directos, otros 500 indirectos, madre mía, qué bien, cuántos números, cuántos facturas, qué bien te va. Pero bueno, luego la música va por dentro, y aquí pues hay que tener un cuajo, un estómago, y unos riñones, y una cabeza muy bien amueblada para poder soportar esto día a día, porque esto te come, como no estés preparado, te come.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

Has llegado aquí también porque has arriesgado mucho, y yo no sé si tienes contabilizada las noches que no has podido dormir pensando lo que podías perder…

Pues mira, te voy a dar un dato, que al igual que estoy orgulloso de lo que he conseguido, de esto sí que no estoy orgulloso, y en los últimos años hay más noches que no duermo que que duermo. Y no porque me preocupe algo en especial, porque no estoy ahora en un momento afortunadamente ni triste familiarmente, ni de mucha preocupación empresarial, ni nada, pero yo creo que es la vorágine del día a día y de la presión que llegas por la noche es imposible bajar a un nivel normal de sueño. Entonces duermo fatal desde hace mucho tiempo, me he acostumbrado a dormir muy poco, error por mí, empecé a medicarme y me vino muy bien, porque dormía muy bien, pero me creaba otro tipo de efectos secundarios, yo soy antipastillas, odio las pastillas para todo.

Y ahora estoy intentando dormir lo máximo posible, aún sabiendo que cuando tienes proyectos en crecimiento, porque tú habrás oído hablar que cuando alguien va hablando solo por la calle, dices está de obra. Pues imagínate nosotros, que tenemos 12 ó 14 obras abiertas, gordas, pero tengo muy buena gente a mi lado, que me ayudan a llevar Rujamar, y creo, sin tardar, espero, empezaré a dormir un poco mejor.

¿Cómo lo haces para organizarte?

Un día para mí tiene aproximadamente 16 horas laborales, porque luego las otras 8 horas estar durmiendo, o si no estás durmiendo, estar leyendo un libro en tu casa, o relajado viendo la tele, o lo que sea de esas 16 horas, no te puedes imaginar, organizándote bien, lo que dan de sí.

Me da tiempo ir al gimnasio, me da tiempo a estar con mi familia, me da tiempo a llevar a mis hijos al cole, me da tiempo a jugar algunos días con mi hijo al tenis, o los fines de semana a llevarlo a los partidos, me da tiempo a conversar con mi hija mayor, que le encanta bailar, incluso hago mis pinitos con ella, o sea, me da tiempo. También para que mi mujer esté contenta el poco tiempo que estoy, me da tiempo incluso a hacer mis pinitos en la cocina, aunque sé hacer muy pocas cosas, y luego pues trabajando por mis 12 ó 13 horas, que 12 ó 13 horas pues que te dan bien llevadas, dan mucho de sí.

Hablando de cocinar te tengo que hacer la pregunta, ¿huevos cocinas también?

Pues mira, casi lo único que sé hacer, te los hago como nadie, o sea, soy el número uno haciendo huevos con vinagre de manzana, te podría decir, vamos, me podría ir a cualquier cocinero o a mi amiga Paufeel y decirle, mira, Paufeel, en un programa suyo, lo que sea, digo, así se hacen los huevos y fliparía la gente porque se me da bien.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

La receta mágica de Rubén Martínez

Queremos saber esa receta mágica

Pues tiene su cosa, al igual que la tortilla de patatas, si tú te comes una tortilla de patatas en nuestra Cuenca, queridoa, la tortilla de patata no tiene nada, patata, huevo y ya está, pero hay sitios donde tú sabes que te la comes y flipas, que flipa lo buena que está, te vas a Casa Leandra o te vas al Darling, por decir dos nombres que son amigos y muy queridos, y la tortilla está impresionante, y luego te vas a otros bares que no te van a decir nombres y dices, pero bueno, ¿cómo puedes hacer esto, hermoso, que tienes una cocina?. Pero voy a la receta, los huevos revueltos tienen su cosa, tienes que preparar una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva, el aceite tiene que estar muy caliente, pero que no llegue a hervir, y tener en un recipiente, yo me como seis, con seis huevos ecológicos de la talla SM, a mí me gusta huevo pequeñito, siempre, de la talla, y si hay dedos yemas, me encantan de dos yemas, mejor, pero no hay siempre.

Pero a la talla SM me cojo mis cinco o seis huevos, normalmente me hago seis, porque siempre alguno de mis hijos coge algo por la mañana, los echo en un recipiente, primero, en un vaso o en un bol de estos de los niños donde se comen los cereales, me echo mis seis huevos, los parto, los echo los seis huevos, y cuando el aceite está hirviendo, cojo jamón ibérico, que me gusta el jamón ibérico, de cebo también me lo como, de cebo bueno también (risas), le hago mis trocitos, lo hago como virutitas de jamón, luego echo los huevos y dejo que la clara se vaya cuajando. La clara se va haciendo, y cuando yo la clara la veo más o menos blanca, quito la sartén y rompo las yemas.

Rompo las yemas, y no me importa si queda alguna vez un poquito más crudo, pero lo que sí que no me gusta es el moco del huevo, o sea, la textura del moco cuando lo echas a la boca, si tú no lo ves, una vez que te echas a la boca no lo sientes, pero el echártelo ahí ese moquito no me gusta, entonces, por eso hago que se haga un poquito blanco. Y luego las yemas las rompo, porque las yemas están completamente crudas, entonces las yemas crudas yo las rompo encima de las yemas, con el calorcito que queda de la sartén, se hacen un poquito, se revuelven bien, se empapan con el jamón, y luego el toque final estrella, y no te echo nada de sal, yo soy antisal, y a los huevos ya no le eche la gente sal, porque ya le echo yo en el pienso a las gallinas, y las gallinas ponen por el pico, por lo tanto, si le echo sal en el pienso, ya lo tienes en el huevo. Y le echo un buen chorreón generoso de vinagre de manzana, que es buenísimo y súper saludable.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

No me lo como mojando ni nada de eso, me cojo mi tenedor, un piquito de pan de centeno, y yo me lo como esto después de venir de gimnasio, a las 8 de la mañana, y hasta las 3 de la tarde no tengo ninguna necesidad de comer nada, estoy saciado, estoy muy bien nutrido, proteicamente, muy bien alimentado. Realmente estoy súper cubierto después de venir de gimnasio, y es un alimento que para mí, yo se lo recomiendo a todo el mundo, y podrá decir, seis huevos con jamón ibérico, qué ruina, qué ruina. Mira seis huevos ecológicos valen aproximadamente 3 euros, lo que me echo de jamón ibérico, 1,5 euros, porque me echo poquito jamón, y un piquito de pan, pues puede costar 40-50 céntimos, como mucho, que es menos, y el chorreón de vinagre, 50 céntimos, y el aceite, 10 céntimos. O sea, por 5 euros, tienes un almuerzo en casa, que eso, estás cubierto proteicamente. Ahora bien después de hacer deporte, no te levantes de la cama y te comes los seis huevos con eso, porque tu cuerpo no lo necesita.

Volvemos a las instalaciones. Se cumple ya más de un año del fuego de las dos naves. ¿qué recuerdas también de ese tiempo? ¿Y cómo has sido capaz de recomponerlo todo tan rápido?

Bueno, si te ha dado buena sensación la reconstrucción me alegra que me lo digas, pero que sepas que las he pasado canutas no, lo siguiente.

El día del incendio yo tenía una lesión grave en el hombro. O sea, grave no de morirme, pero grave de dolor y de molestia, porque me rompí la cromium. Me lo partí en siete u ocho trocitos y tenía unos dolores terribles.

De hecho, el día del incendio recuerdo que estaba, porque con las prisas no me tomé la pastilla. Se me olvidó tomármela y estaba aquí viendo arder las naves y me dolía más incluso el hombro que el ver lo que estaba pasando. Desde el primer día supe que el toro había que cogerlo por los cuernos.

Tenía claro que yo quería recuperar mi estado inicial y desde el primer día le dije a toda mi gente que aquí nada de lloros, ni de penas, ni de lamentaciones, ni de culpas, ni de nada. Aquí nosotros tenemos que recuperar nuestra actividad y tenemos que empezar desde ya. Desde ya, buscando un perito, buscando gente que nos quite todo el escombro, viendo las certificaciones industriales para ver el daño que habían tenido las cimentaciones, buscando presupuestos para hacer las naves nuevas, saber qué equipamiento, todo, todo.

Desde el siguiente día ya me puse a trabajar para lo que creo que estoy hecho, para no rendirme en nada. Yo sabía que se podría hacer en un año. Todo el mundo que sabía, que sabe con lo que cuesta hacer una inversión de esta índole, me dijeron que era imposible, que no podría ser porque es imposible hacer una nave de estas.

Se tarda entre 7 y 8 meses desde que empiezas hasta que la llenas de gallinas, desde que empiezas con las cimentaciones hasta que metes las aves. Nosotros empezamos a poder meterle mano a aquello a mediados de julio porque tenían que trabajar los peritos judiciales, las investigaciones, sacar los animales fallecidos, hacer un estudio perimetral para que no haya ningún accidente, todo eso. Para que te hagas una idea, nosotros hasta el primero de octubre no nos pudimos meter en el terreno para poder ver qué daños tenían las cimentaciones y cómo íbamos a construirlo.

A ultimos de marzo, primeros de abril, creo que fue el 27 de marzo, una nave y el 3 de abril la otra, metimos ya gallinas en dos naves. En seis meses hicimos dos naves, lo que tardaron en hacer 7 u 8 meses, y llenas de gallinas y poniendo huevos. Hubo momentos de un despliegue de medios de más de mil personas, eso era increíble, y al final lo conseguimos.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

Anuncio en Cope

Ese fuego lo contaron en Cope, donde tu anuncio se sigue escuchando siendo Pepe Domingo Castaño el primero que le dio voz. Además, hizo una gran amistad contigo…

Pues esto es súper curioso, porque te cuento, para mí, Pepe Domingo Castaño ha sido el mejor publicista, o el mejor creador de marca que yo he conocido nunca. Porque la manera de publicitarse él y decirlo en la radio, eso era único. Mi sueño era desde siempre, aunque era inalcanzable para mí entonces, que me anunciase Pepe Domingo Castaño, en su día en la SER, y luego en Cope.

Cuando vi la oportunidad, porque en España no había ninguna empresa conocida de huevo, no había marca, igual que las patatas, ahora están con patatas Hijolusa. En fin, se ha creado marca de cosas que no había y yo quería que Rujamar fuese la primera marca. Entonces hice mis pinitos en Telecinco, me salió creo que muy bien, pero no estaba yo conforme. Siempre estaba con la espina de La Cope, pero claro, mi departamento de marketing, cuando me pasaba las cifras de lo que costaba aquello no podía llegar.

Pero bueno, lo hicimos un año tirando la casa por la ventana. Yo me creía que era pan comido, que yo ya pagando esa gran cantidad me iban a coger a La Cope, cuando mi sorpresa fue que me dijo mi amiga Ana Aguado, la directora comercial de La Cope, que Pepe quería conocerme, que nunca había anunciado huevos y que si lo hace ya no anuncia otra marca de otro producto igual. Pepe de no reconocer al propietario de la empresa, y que esta tenga unos valores y unos principios que considera que son esenciales, él no te anunciaba.

Yo por comer con Pepe, lo que haga falta, pero me sorprendía todo mucho después de lo que estaba dispuesto a pagar.

Fuimos a comer y me senté a su lado y era un tío algo estirado pero con una elegancia brutal. Siempre vestía igual, con la camiseta blanca por fuera y sus vaqueros y sus zapatillas blancas. Era impresionante estar allí con él.

Fue un poco frío lo primero, porque estaba como todo el rato observándome para ver qué decía, cómo lo decía y tal. Pero de esa comida, por resumirlo, salimos amigos. Yo cuando le conté mi historia le impactó tanto que siguió preguntándome y seguimos hablando para ver si esto era verdad lo que me había pasado, toda la historia de Rujamar, lo que es Rujamar, hasta llegar donde hemos llegado.

Le impactó muchísimo. Y no solamente vino a Cuenca, que estuvimos comiendo en La Ponderosa, con mi amigo Ángel, donde puedes comer los huevos de Rujamar en todo su esplendor. Luego me entrevistó en directo en Tiempo de Juego. Un sábado allí a las 10 y media de la noche, me hizo una entrevista a la radio que yo ni me la esperaba ni nada, no estuvo nada preparado, pero me encantó. Y de ahí hicimos muy buena amistad y teníamos un montón de planes antes de que falleciese, pero desgraciadamente nos dejó un día sin avisar y le echamos mucho de menos.

Rubén Martínez/Foto de Néstor Robaina

¿Y tuviste dudas en dejar el anuncio?

Si las tuve, lógico, porque yo quería su anuncio, pero les di una oportunidad. Digo, vamos a ir un mes, dos meses a ver qué tal va. Y luego ya así hablamos.

Andrea cogió las riendas de Tiempo de Juego, con Manolo Lama, con Paco González, con todo el equipo, y la verdad es que la muchacha me gustó. Me gustó las ganas que le ponía y cómo lo hizo. Y lo sigue haciendo muy bien.

Rubén, para terminar. Hay muchos jóvenes empresarios que se fijarán en ti y querrán llegar tan alto como tú, ¿qué consejos les darías?

Los tiempos difíciles crean hombres fuertes, los hombres fuertes crean tiempos fáciles, los tiempos fáciles crean hombres débiles y las personas débiles crean pobreza y ruina en ocasiones. Que ellos mismos se coloquen en la parte de la rueda que quieran estar.

Pero sí es cierto una cosa, que para llegar hay que trabajar mucho, sin excusas, porque ahí estará la recompensa: en el esfuerzo y constancia.

Rujamar/Néstor Robaina

Carlos Massó

Graduado en Periodismo y Diplomado en Trabajo Social. Natural de Carrascosa de Haro vive y disfruta de Cuenca, donde nació en un bonito año como fue el 1988. Informar, trabajar, luchar y soñar.
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