La nueva promoción de técnicos del Cuerpo Superior de Instituciones Penitenciarias es un ejemplo de la sabiduría adquirida para contribuir a la mejora de la sociedad, una vez culminada su etapa formativa. Son palabras del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que este viernes ha visitado la UCLM en Cuenca para entregar los galardones a los nuevos funcionarios.
«Me colma de satisfacción y orgullo que tengamos un servicio público que pueda confiar en el futuro», constató. En su opinión, el deber de participar en la consecución del interés general con neutralidad y objetividad hace fuerte a un Estado. Y se refirió a su etapa como funcionario público antes de ser ministro, dando la enhorabuena a todos los estudiantes «por tener las cosas tan claras».
Felicitó, por tanto, a los 73 nuevos funcionarios y les animó a tener una formación continua. Sobre todo incidió en la importancia de la reinserción, ya que un alto porcentaje de quienes salen de la cárcel no vuelven a reincidir. Con esta graduación, el ministro puso de manifiesto que los malos momentos se superan gracias al apoyo personal de parejas y familias, y llamó a una colaboración similar entre los ámbitos público y privado para avanzar en la consecución de una sociedad más justa.
