Cuenca volvió a vestirse de rojo (y de blanco) para acompañar a la selección española en una noche histórica. Miles de aficionados siguieron con emoción la victoria de España por 2-0 ante Francia en las semifinales del Mundial, un triunfo incontestable que desató la euforia tanto en la capital como en Arcas y en otros municipios conquenses y que acerca a la Roja a la conquista de su segunda estrella.
El Parque de Santa Ana fue el epicentro de la celebración. La pantalla gigante instalada por el Ayuntamiento reunió a cientos de personas que vibraron desde el pitido inicial con un equipo español que firmó uno de sus partidos más completos del campeonato. Familias, grupos de amigos y aficionados de todas las edades compartieron una noche de fútbol que terminó convertida en una auténtica fiesta.

España dejó sin respuesta a una de las selecciones más temidas del torneo. El conjunto dirigido por el seleccionador nacional dominó el centro del campo, impuso su ritmo de juego y consiguió anular por completo el potencial ofensivo francés, cerrando todos los espacios a futbolistas de la talla de Kylian Mbappé, Michael Olise, Ousmane Dembélé o Bradley Barcola.
La superioridad española encontró premio antes del descanso con el tanto de Mikel Oyarzabal, que transformó con seguridad un lanzamiento de penalti para abrir el marcador. Ya en la segunda mitad, Pedro Porro certificó el pase a la final con el 2-0 tras culminar una brillante actuación que le valió el reconocimiento como mejor jugador del encuentro.
Cada gol fue celebrado con una explosión de alegría en Santa Ana, donde los cánticos, las banderas y los aplausos acompañaron el final del partido. La misma imagen se repitió en Arcas, donde numerosos vecinos también siguieron el encuentro y festejaron una clasificación que mantiene intacto el sueño mundialista.

Tras el pitido final, la emoción dio paso a la ilusión. Los aficionados abandonaron el parque entre cánticos de «¡Sí se puede!» y «¡A por la segunda!», convencidos de que esta selección está preparada para hacer historia.
Ahora, toda la atención está puesta en la gran final del próximo domingo, donde España se enfrentará al vencedor del duelo entre Inglaterra y Argentina, que se disputa este miércoles. Cuenca ya ha demostrado que está preparada para volver a vivir otra noche inolvidable y sueña con celebrar, junto al resto del país, la conquista de una segunda estrella que cada vez parece más cerca.
/Fotos de Néstor Robayna/
































































































































































































