El presidente de la Real Federación Española de Cazadores (RFEC), Josep Escandell, ha abogado por una gestión «activa» del terreno con acciones como «limpiar montes o mantener caminos» y ha destacado que, dado que los terrenos cinegéticos ocupan «el 86%» de la superficie en España, hay que dar por hecho que «cada incendio que se produzca este verano» estará afectando a una de estas zonas, cuyos propietarios «ven como su hogar».
«Es como un incendio de una casa. Hay gente detrás, sobre todo sociedades de cazadores, propietarios particulares, que han estado cuidando de su finca como si fuera su propia casa. Hay una inversión detrás en materia de caminos, bebederos, comederos, hay un patrimonio de animales que se están consumiendo, por tanto alguien está viviendo eso como un auténtico drama y es alguien vinculado al sector de la caza. Habrá muchos más afectados, desafortunadamente, pero sin duda los cazadores seremos uno de los principales», ha destacado en una entrevista con Europa Press.
En este sentido, ha recordado que desde la federación llevaron a cabo un estudio que mostraba que «las personas que rechazaban la caza también rechazaban las acciones sobre el medioambiente». «Por ejemplo, rechazaba la ganadería o rechazaba el hecho de que se produjeran acciones silvícolas, talas de árboles (…) El problema no es la caza, sino que alguien no está entendiendo lo que está sucediendo en algo que ven como un paisaje o un entorno, que ven como un jardín y que realmente no saben el trabajo y las mecánicas y las dinámicas que hay detrás», ha lamentado.
Otro de los temas que ha tocado Escandell ha sido la posible moratoria a la caza de la codorniz a nivel europeo. El presidente de la RFEC ha señalado que espera una reunión al respecto a partir de septiembre y ha destacado que las comunidades autónomas (CCAA) ya han «tomado medidas de contención» y han regulado la caza de esta especie a pesar de que los cazadores no se creen «al 100%» los datos de conservación de la especie provenientes de Europa.
«Abogamos por mantener la caza en unas condiciones que sean sostenibles y vamos a ponernos a trabajar en descubrir cuáles son realmente las causas de este declive poblacional de la codorniz. Nosotros miramos más hacia la agricultura, hacia el cambio del modelo socioeconómico, a que no teníamos la zona cerealística que teníamos hace 30 años, que es donde la codorniz se desarrolla», ha explicado.
A principios de junio, el sector cinegético español tomó parte en un censo de la codorniz que hicieron simultáneamente cazadores y gestores de cotos en España, Francia, Italia, Bulgaria, Portugal y Rumanía. Por el momento, Escandell ha avanzado que Croacia y Bulgaria se unirán el año que viene y que están esperando a ver si puede sumarse algún país de la zona si cuadra con los periodos de migración de la especie.
«Sobre todo necesitamos multiplicar los datos que tenemos y tenemos identificados algunos fallos en el discurso, sobre todo en el estudio de la Comisión, que es relativamente sólido en un largo periodo de tiempo y en los parámetros en los que profundiza, pero el problema que tenemos es que hay otros muchos parámetros que no considera y en los que no se profundiza porque no tenemos los datos», ha puntualizado.
Por ejemplo, el presidente de la RFEC ha apuntado a cómo no hay «certeza» sobre la capacidad reproductiva del codorniz, de cuántas pollada tiene una hembra y de cuántos polluelos tienen. «Por tanto, nuestro proyecto es ahondar en estos factores y ofrecer los datos de estos factores que permitan adaptar y modelar los modelos que ya maneja la Comisión para perfilarlos y que tengamos una información real de dónde estamos», ha resumido.
En lo que concierne a temas europeos, Escandell también ha comentado que los cazadores se van a reunir con distintos grupos parlamentarios en la UE después de que el Comité REACH de la Comisión Europea aprobara la prohibición de la munición de plomo para perdigones, estableciendo un periodo de transición de siete años.
«Lo que sí que queremos es que haya una planificación clara de los hitos, unas garantías muy claras de que va a haber una alternativa real al plomo y también que nosotros como país tengamos una planificación de qué medidas vamos a tomar para que esto no afecte a los cazadores, que es lo que nos preocupa», ha destacado.
«A NIVEL NACIONAL SOMOS INCÓMODOS»
De cara a España, Escandell ha pedido «mucha flexibilidad burocrática y administrativa» ya que desde su punto de vista este es «uno de los factores que impide que la gente se vincule a la caza» y entre otras cosas ha apuntado que «sería muy útil tener una licencia única de caza a nivel estatal». De forma paralela, ha reclamado que se apueste por la caza «de una manera más decidida».
«Siempre digo que nuestra actividad se entiende muy bien a nivel ayuntamiento, que todos los alcaldes tienen una buena relación con su sociedad de cazadores (…), pero a nivel nacional incómodo para determinados aspectos ideológicos y, por tanto, incómodo para determinadas negociaciones», ha lamentado.
En concreto, ha solicitado que la actividad cinegética tenga «reconocimiento social», lo que a su juicio implicaría «cierto grado de protección como actividad económica y deportiva, así como tradicional y cultural». Por esta parte, ha remarcado cómo los cazadores «contribuyen» a la prevención de daños en la agricultura, a la prevención de accidentes y que cuentan con «aspectos muy útiles» que encajan dentro de la idea de One Health y de la economía circular.
«Hemos detectado que tenemos un excedente clarísimo de jabalís a nivel peninsular, de conejos en determinadas regiones y nosotros somos el esclavón que nos permite pasar de este excedente a un recurso altamente valorado como es la carne de caza. Una carne sin hormonas, una carne altamente nutritiva, una carne en alta disponibilidad que nos permitiría tener todos abogados por una ganadería extensiva y la caza que es la más extensiva no la aprovechamos», ha señalado.
Aún así, el presidente de la RFEC ha destacado ciertas medidas de «coordinación» en materia cinegética entre distintas comunidades autónomas. Por ejemplo, ha indicado que la Comunidad Valenciana y Aragón y Cataluña están trabajando «de manera conjunta y unida en buscar soluciones» de cámaras frigoríficas para que los cazadores puedan gestionar los residuos o incorporar la carne a la cadena alimentaria.
Desde su punto de vista, «no tiene sentido» que especies como el lobo o la codorniz, que «no conocen fronteras», se gestionen de manera distinta. «La gestión tiene que ser homogénea a nivel nacional, se tiene que llegar a un pacto», ha recalcado.
Por último, Escandell ha mencionado que preparan un Congreso Nacional de Jóvenes en el marco de la Feria de la Caza Pesca y Naturaleza Ibérica de Badajoz (Extremadura) en la que se presentará un proyecto «con bastante financiación» liderado por ellos que se desarrollaría durante el año siguiente.