Denuncia dos años de espera por la rampa prometida en esta zona de Cuenca

La Asociación de Vecinos de Casablanca denuncia el deterioro que siguen soportando los residentes tras las obras de la red de calor y reclama al Ayuntamiento que no renuncie a la mejora de accesibilidad comprometida

Casi dos años después de las obras de la red de calor en la calle María Luisa Vallejo, los vecinos continúan esperando una solución que nunca termina de llegar. La Asociación de Vecinos de Casablanca denuncia que el deterioro del entorno y la renuncia de REBI a construir la rampa comprometida han convertido una actuación que debía mejorar la zona en un problema que sigue afectando al día a día de los residentes.  La entidad considera inaceptable que, tras meses de reuniones, estudios y compromisos, la única respuesta planteada sea restituir unas escaleras que continúan suponiendo una barrera para numerosas personas.

Casablanca denuncia casi dos años de espera sin una solución definitiva

La presidenta de la Asociación de Vecinos de Casablanca, Mari Carmen Checa, manifiesta el respaldo de la entidad a los residentes de la calle María Luisa Vallejo, quienes llevan conviviendo desde hace casi dos años con unas escaleras deterioradas y con un entorno que nunca volvió a recuperarse tras las obras de la red de calor.

A esta situación se suma la decepción provocada por la decisión de la empresa REBI de renunciar a la construcción de la rampa que se había comprometido a ejecutar, alegando que el coste de la actuación supera las previsiones iniciales. Para la asociación, el coste económico de una obra no puede justificar el incumplimiento de un compromiso adquirido con el Ayuntamiento y, sobre todo, con los propios vecinos.

Una mejora de accesibilidad que iba más allá de reponer lo que había

Desde el primer momento, recuerda la asociación, se trasladó que la actuación no consistiría únicamente en restituir el espacio afectado por las obras, sino también en aprovechar la intervención para mejorar la accesibilidad entre la avenida de Castilla-La Mancha y la calle María Luisa Vallejo. Se trataba, además, de una reivindicación histórica de los vecinos de esta zona.

Una necesidad, no un capricho

La Asociación de Vecinos de Casablanca insiste en que las actuales escaleras constituyen una barrera importante para numerosas personas. Vecinos de edad avanzada, personas con movilidad reducida, familias con carritos de bebé o quienes regresan a sus viviendas con un carro de la compra encuentran dificultades diarias para utilizar este acceso. Por ello, la construcción de una rampa no era un capricho, sino una solución lógica para garantizar una accesibilidad digna y segura.

Dos años han sido más que suficientes

La asociación considera especialmente frustrante que, después de tantos meses de espera, reuniones, estudios y promesas, la única respuesta planteada sea devolver las escaleras. En este sentido, entiende que dos años han sido tiempo más que suficiente para planificar y ejecutar una actuación de estas características.

Asimismo, considera poco razonable que ahora se alegue un incremento del coste cuando anteriormente la propia empresa aceptó la propuesta elaborada por la Gerencia Municipal de Urbanismo y llegó incluso a trabajar sobre una solución técnica basada en una rampa de tres tramos en zigzag.

Casablanca pide al Ayuntamiento que no renuncie a la rampa

Ante esta situación, la Asociación de Vecinos de Casablanca solicita al Ayuntamiento de Cuenca que no renuncie definitivamente a esta mejora y que continúe buscando, junto con la empresa responsable o mediante las fórmulas que considere oportunas, una solución que permita ejecutar la rampa comprometida y poner fin a una situación que nunca debió prolongarse durante tanto tiempo.

Los vecinos merecen una respuesta definitiva

La presidenta de la Asociación de Vecinos de Casablanca, Mari Carmen Checa, concluye trasladando el respaldo de la entidad a todas las reivindicaciones de los vecinos de María Luisa Vallejo. «Los vecinos de María Luisa Vallejo merecen una solución definitiva, no más retrasos ni nuevas promesas incumplidas. Confiamos en que el Ayuntamiento haga todo lo que esté en su mano para que este problema encuentre, por fin, una respuesta satisfactoria.»

Este cierre resume la posición de la asociación: cumplir los compromisos adquiridos y garantizar una accesibilidad digna para un barrio que lleva demasiado tiempo esperando una solución.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
Botón volver arriba