Un conductor de 37 años ha acabado siendo investigado por la Guardia Civil después de protagonizar una de las infracciones más graves que pueden cometerse al volante. Los agentes lo sorprendieron circulando a una velocidad muy por encima del límite permitido en la provincia de Cuenca, una conducta que ya no se salda únicamente con una sanción administrativa, sino que puede acarrear importantes consecuencias penales.
Circulaba a 212 km/h por la AP-36
Los hechos tuvieron lugar durante un dispositivo de control de velocidad realizado por efectivos del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Cuenca en la autovía AP-36. En el punto kilométrico 100,600 detectaron un turismo que circulaba a 212 kilómetros por hora, cuando el límite máximo permitido en ese tramo es de 120 km/h.
Tras ser detectado por los agentes, el vehículo fue interceptado posteriormente en el kilómetro 121 de la misma autopista, donde se procedió a identificar a su conductor, un varón de 37 años. La Guardia Civil lo investiga como presunto autor de un delito contra la seguridad vial al superar en 92 km/h la velocidad máxima autorizada.
Podría acabar en prisión y perder el carnet
Las diligencias instruidas han sido remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Clemente.
Por estos hechos, el investigado podría enfrentarse a penas de prisión de tres a seis meses, una multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además, la legislación contempla en cualquier caso la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un periodo de entre uno y cuatro años.
La Guardia Civil recuerda los riesgos del exceso de velocidad
Desde la Guardia Civil insisten en que respetar los límites de velocidad resulta fundamental para reducir la siniestralidad en carretera. Recuerdan que una velocidad inadecuada incrementa tanto el riesgo de sufrir un accidente como la gravedad de las lesiones en caso de producirse.
Por ello, aconsejan adaptar siempre la velocidad a las condiciones de la vía, del tráfico y de la meteorología, respetar la señalización y mantener una conducción responsable y atenta durante todo el trayecto.
