El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha anunciado que, cuando acceda al Gobierno regional en 2027, pondrá en marcha «el programa de rentabilidad del vino de Castilla-La Mancha más ambicioso de la historia», con el objetivo de incrementar la rentabilidad del sector vitivinícola, fortalecer el papel de las cooperativas y consolidar el liderazgo de la región en la producción de vino.
Así lo ha señalado durante su visita a la Cooperativa San Jorge de Graja de Iniesta, donde ha puesto en valor el trabajo que desarrollan las cooperativas como «pieza fundamental para garantizar el futuro de nuestros agricultores y de nuestros pueblos».
Núñez ha destacado que esta Cooperativa representa el ejemplo de cómo la unión entre municipios y el cooperativismo permiten generar oportunidades en el medio rural, al tiempo que ha subrayado que la agricultura continúa siendo «la principal actividad económica de muchos de nuestros pueblos» y un motor esencial para fijar población y crear riqueza.
El presidente del PP regional ha asegurado que las cooperativas han demostrado en los últimos años su capacidad para innovar, modernizarse y mejorar la comercialización de sus productos, logrando mejores resultados para los agricultores. Por ello, ha afirmado que un futuro Gobierno del Partido Popular trabajará «de la mano del sector para impulsar nuevas inversiones en innovación, modernización y renovación tecnológica que permitan aumentar la competitividad y la rentabilidad de las explotaciones».
En ese sentido, Núñez ha avanzado que su programa específico para el vino estará orientado a abrir nuevos mercados internacionales, explorar nuevos nichos de mercado dentro de España y reforzar la promoción del vino castellanomanchego para que alcance el valor que merece y permita mejorar los ingresos de viticultores y bodegas.
Además, ha defendido la necesidad de garantizar los recursos hídricos para el campo de Castilla-La Mancha, asegurando que «el agua de Castilla-La Mancha tiene que servir, en primer lugar, para regar los campos de Castilla-La Mancha». Para ello, ha apostado por abandonar la confrontación política en materia de agua y convertir la política hídrica en una herramienta para generar competitividad, riqueza y empleo en el medio rural.
Núñez ha reclamado una reducción drástica de la burocracia que soportan agricultores y cooperativas, lamentando que «un agricultor no puede pasar más tiempo en la asesoría que encima del tractor». En este sentido, ha propuesto simplificar los trámites administrativos y automatizar la concesión de ayudas para evitar retrasos que perjudican la actividad de cooperativas y bodegas.
Igualmente, ha defendido una Política Agraria Común que garantice estabilidad y seguridad a los agricultores, así como una bajada de impuestos para el campo y soluciones a problemas que afectan al sector, como la sobrepoblación de conejos.
«Castilla-La Mancha necesita un Gobierno que crea en su campo, en sus cooperativas y en sus viticultores. Ese será el compromiso del Partido Popular: trabajar junto al sector para que el vino de nuestra tierra viva la etapa de mayor rentabilidad de su historia», ha concluido Núñez.
