La noticia le llegó de la mano del presidente de la Asociación de Vecinos del barrio de la Estrella, Miguel Ángel Moraga, quien le propuso convertirse en el pregonero de las fiestas de este año. Aunque el nombramiento le sorprendió en un primer momento, asegura que aceptó sin dudarlo por el cariño que siente hacia este barrio y por el honor que supone abrir unas celebraciones tan esperadas. «Al principio me quedé un poco sorprendido, pero después acepté porque para mí es un orgullo que hayan pensado en mí para dar el pregón. Es un honor y también una responsabilidad importante abrir unas fiestas tan esperadas por los vecinos».
Un pregón para poner en valor al barrio
Aunque reconoce que todavía está ultimando algunos detalles, José Manuel Auñón explica que el discurso está prácticamente preparado y que combinará los saludos institucionales con un recorrido por la historia y la identidad del barrio. «Como todo pregón, comenzaré saludando a la Asociación de Vecinos, a las autoridades que asistan y a la reina de las fiestas. Después haré un pequeño recorrido por el barrio de la Estrella».
A pesar de ser uno de los barrios más jóvenes de Cuenca, considera que cuenta con una personalidad propia gracias a su ubicación y al trabajo realizado por quienes han impulsado su desarrollo. «No tiene mucha antigüedad, pero está situado en un entorno muy emblemático de Cuenca, junto al río Júcar y rodeado de lugares muy conocidos. También quiero reconocer el enorme trabajo que ha realizado la comisión de fiestas y la Asociación de Vecinos para consolidar la identidad del barrio».
La parte central del pregón estará dedicada a las propias fiestas y a la convivencia entre los vecinos. «Son unas fiestas pensadas para todas las edades. Los niños disfrutan con los juegos y las actividades; los mayores, con las comidas populares, las cenas, la música y los bailes. Lo importante es que el barrio se reúna y disfrute».
Testigo del crecimiento de la Estrella
Aunque no reside en el barrio, Auñón vive muy cerca y ha seguido muy de cerca su transformación urbanística durante los últimos años. «He visto cómo el barrio ha ido creciendo constantemente. Cada vez hay más urbanizaciones, más vecinos y más vida. La evolución ha sido muy importante».
Recuerda con especial cariño los primeros años de desarrollo de la zona. «Cuando comenzaron a levantarse las primeras urbanizaciones salía a pasear con mi perra y decíamos en broma que íbamos a la ciudad fantasma, porque apenas vivía gente y había muchos edificios todavía a medio construir. Todo ese cambio lo he vivido en primera persona».
Una petición como ciudadano
Durante la entrevista también quiso lanzar una propuesta para seguir mejorando el entorno del barrio. «El parque infantil y toda la zona ajardinada están muy bien acondicionados, pero me gustaría que se limpiara y adecuara el cauce del río Moscas entre las dos rotondas. Además de mejorar la imagen del entorno, aumentaría la seguridad para los niños cuando juegan cerca de esa zona con bicicletas o balones». Aclara, no obstante, que se trata simplemente de una reflexión como ciudadano, ya que la Asociación de Vecinos trabaja de forma constante para mejorar el barrio y trasladar las necesidades de los residentes a las administraciones competentes.
«Espero que disfruten… y, si me tiran tomates, que sean buenos»
A pocos días de pronunciar el pregón, reconoce que la responsabilidad es máxima. «La responsabilidad es total. No puedes fallarte a ti mismo, porque has aceptado el honor de ser pregonero, ni tampoco a quienes han confiado en ti». Fiel a su sentido del humor, termina la conversación con una sonrisa. «Espero que todos disfruten del pregón… y, si me tiran tomates, que por lo menos sean tomates buenos».
Con ilusión, cercanía y un profundo conocimiento del barrio, José Manuel Auñón abrirá oficialmente unas fiestas que volverán a reunir a vecinos y visitantes en torno a un completo programa de actividades en honor a San Cristóbal.
