Los usuarios de la lanzadera que conecta con la estación del AVE Fernando Zóbel de Cuenca vivieron este martes una situación de gran tensión después de que el vehículo sufriera una avería cuando se encontraba a aproximadamente un kilómetro de la terminal ferroviaria, dejando a los viajeros atrapados en su interior en plena tarde y con altas temperaturas.
Según han relatado algunos de los pasajeros que se encontraban en el autobús, la incidencia provocó el bloqueo de las puertas, impidiendo que los ocupantes pudieran abandonar el vehículo mientras el conductor trataba de contactar con los servicios correspondientes para solucionar el problema.

Los viajeros aseguran que, con el paso de los minutos y debido al intenso calor, comenzó a cundir el nerviosismo entre los ocupantes. «Las puertas no se abrían, todo estaba cerrado. Había gente en pánico y el conductor estaba llamando para pedir ayuda, pero empezábamos a preocuparnos por las altas temperaturas», explica uno de los afectados a El Digital de Cuenca.
Siempre según el testimonio de los pasajeros, la situación se resolvió cuando dos personas consiguieron abrir una de las puertas por la fuerza, permitiendo que el resto de viajeros abandonara el autobús.
Una vez fuera del vehículo, los afectados continuaron el trayecto a pie, atravesando el campo hasta alcanzar la estación del AVE para poder continuar con sus desplazamientos.

Por el momento, no ha trascendido que se hayan producido heridos o personas que precisaran asistencia sanitaria como consecuencia de la incidencia, aunque los viajeros han mostrado su malestar por la situación vivida y por el tiempo que permanecieron encerrados en el interior del autobús.
