El Pleno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado en su sesión ordinaria correspondiente al mes de junio la suspensión cautelar del otorgamiento de licencias urbanísticas para viviendas de uso turístico en el ámbito del Plan Especial de Reforma Interior de Mejora del Casco Antiguo y sus hoces. La medida ha salido adelante con 13 votos a favor, 9 en contra y 2 abstenciones, y tendrá una vigencia inicial de un año, prorrogable hasta un máximo de dos, mientras se tramita la modificación del planeamiento.
Presión inmobiliaria y “alteración del equilibrio” en el casco antiguo
La concejala de Urbanismo, María del Rosario Rodríguez, ha justificado la medida en la presión que sufre el centro histórico por el auge de las viviendas turísticas, que a su juicio está provocando “una alteración en el equilibrio sociodemográfico y residencial de este barrio”.
En su intervención, ha defendido la necesidad de “adecuar el planeamiento urbanístico de esta zona para intentar paliar y revertir los efectos” que este fenómeno está generando en el entorno y en los vecinos.
Subidas de alquiler y “estrés de precios” en el centro histórico
Rodríguez ha apoyado la propuesta en un informe técnico sobre la posible declaración de Cuenca como zona de mercado residencial tensionado, que recoge fuertes incrementos del alquiler en el casco histórico.
Según ha expuesto, el documento constata “una situación de estrés de precios en el mercado de alquiler concentrada en el centro histórico”, con subidas muy superiores a la evolución del IPC en los últimos años.
Especialmente en el distrito 01, sección censal 01001, correspondiente al casco antiguo y barrio del Castillo. Según los datos expuestos, el incremento acumulado de las rentas entre 2021 y 2025 se sitúa entre el 298% y el 308%, muy por encima de la evolución del IPC en el mismo periodo, cifrado en torno al 24%.
Suspensión cautelar mientras se modifica el planeamiento
La edil ha defendido que la medida está amparada por la normativa urbanística y responde a la necesidad de actuar mientras se tramita la modificación del plan especial del casco antiguo.
Ha explicado que la suspensión se adopta “con el fin de evitar un mal mayor mientras se tramita la correspondiente modificación del Plan Especial de Reforma Interior de Mejora del Casco Antiguo y sus hoces”, y que afecta exclusivamente a las nuevas licencias de viviendas de uso turístico en ese ámbito.
Vox: un “tema discutido y discutible” y dudas sobre los datos
El grupo Vox ha mostrado su posición crítica con la propuesta, al considerar que se trata de un asunto “muy discutido y discutible”. Su portavoz ha señalado que la medida plantea una suspensión de licencias “durante un año” prorrogable hasta dos, y ha cuestionado la base de datos utilizada.
Ha advertido de que, sin conocer con precisión el número real de viviendas turísticas en el casco antiguo, resulta complicado fijar una postura definitiva, y ha pedido aclarar las cifras antes de respaldar la decisión.
Cuenca en Marcha: apoyo a la medida y regulación posterior
Desde Cuenca en Marcha se ha respaldado la suspensión al considerarla necesaria para frenar la expansión de este tipo de alojamientos en el casco antiguo. El grupo ha defendido que la medida no es un fin en sí mismo, sino un paso previo a la regulación.
Su concejal, Pablo García, ha insistido en que “la suspensión no es un fin en sí mismo”, sino una herramienta para avanzar hacia una ordenación del modelo de vivienda turística en la ciudad.
Asimismo, García ha señalado que el objetivo que se busca es un casco antiguo “con vida y no un mero decorado turístico”, en contraposición a un modelo dominado por el alojamiento turístico.
El PP cuestiona el informe y pide datos oficiales
El Partido Popular ha rechazado el dictamen al considerar que el expediente se apoya en un informe con alegaciones aún sin resolver. Su concejal, Juan Guadalajara, ha defendido la necesidad de incorporar “la máxima certidumbre estadística oficial” y ha reclamado el uso de datos procedentes de organismos especializados antes de adoptar decisiones.
También ha sostenido que la existencia de tensionamiento en determinadas zonas no justificaría una medida global sin una validación técnica completa.
El equipo de gobierno: “Son expedientes diferentes”
El equipo de gobierno ha defendido la legalidad del procedimiento y ha rechazado que se estén mezclando expedientes distintos. La concejala de Urbanismo ha insistido en que no se está debatiendo la declaración de zona tensionada, sino una suspensión urbanística cautelar.
Ha subrayado que “son dos expedientes diferentes” y que la suspensión se apoya en la necesidad de modificar el planeamiento para ordenar el uso de viviendas turísticas en el casco antiguo.
Los vecinos, en el centro de la defensa de la medida
En el cierre del debate, el equipo de gobierno ha defendido la intervención como una medida para frenar la presión turística en el centro histórico y proteger la vida vecinal del barrio.
Asimismo, la concejala de Urbanismo ha defendido la necesidad de actuar ante la presión turística en el casco antiguo, asegurando que la medida responde a una demanda vecinal. Ha explicado que, según trasladan los residentes, el barrio ha perdido población joven y familiar, hasta el punto de convertirse en “una postal muy bonita para turistas”. En este sentido, ha insistido en que el equipo de gobierno no está en contra del turismo, sino de “un turismo descontrolado”, y ha defendido la necesidad de regularlo mediante la modificación del planeamiento urbanístico, subrayando que se trata de atender un “requerimiento que nos hacen los vecinos y creo que con toda la razón”.
Aprobación final
La suspensión cautelar ha quedado aprobada con mayoría absoluta del Pleno. La medida entrará en vigor tras su publicación oficial y bloqueará durante al menos un año la concesión de nuevas licencias de viviendas de uso turístico en el casco antiguo, mientras se tramita la modificación del planeamiento urbanístico.