Cuenca conmemora este mes una de las efemérides más significativas de su patrimonio religioso y de su Semana Santa. Se cumplen 70 años de la reapertura al culto de la iglesia de San Pedro, tras dos décadas cerrada a causa de los daños sufridos durante la Guerra Civil, y del histórico traslado del paso de ‘El Prendimiento’ a su ubicación definitiva en este emblemático templo.
Aunque tradicionalmente se ha señalado 1957 como el año del traslado de la imagen, la documentación histórica confirma que fue el 22 de junio de 1956 cuando el conjunto escultórico de San Pedro Apóstol abandonó la iglesia de San Esteban, donde había permanecido desde 1947, para regresar a la iglesia más antigua de la capital conquense, situada en la calle del Trabuco.
La reapertura del templo se produjo apenas unos días antes, el 7 de junio de 1956, en un multitudinario acto presidido por el entonces obispo de Cuenca, Inocencio Rodríguez, tras una profunda reconstrucción sufragada con el apoyo del Ayuntamiento y otras instituciones. La iglesia había permanecido cerrada durante veinte años debido a los graves desperfectos sufridos durante la contienda.

Al día siguiente de la bendición del edificio, el sacerdote y poeta Carlos de la Rica celebró su primera misa en el templo restaurado, y el 29 de junio, festividad de San Pedro, presidió la solemne función religiosa con el paso de ‘El Prendimiento’ ya instalado en la capilla de San Marcos.
El conjunto escultórico, obra de Marco Pérez, fue completado en 1949 con la incorporación de las imágenes de Jesús y dos soldados romanos, convirtiéndose con el paso de los años en uno de los pasos más representativos de la Semana Santa conquense.
La iglesia de San Pedro volvería a cerrar sus puertas casi cuarenta años después, entre 1995 y 2000, para acometer una nueva restauración. Durante ese periodo, el paso permaneció en la Catedral de Cuenca hasta regresar nuevamente a su capilla, donde continúa siendo objeto de devoción.
Fue además en 1999 cuando el entonces obispo Ramón del Hoyo decretó que el templo pasara a denominarse Parroquia de Santiago y San Pedro, manteniendo la histórica antigüedad de la parroquia de Santiago.
La Hermandad celebra la festividad
Con motivo de la festividad del Apóstol, la Hermandad de San Pedro mantiene este año su programación tradicional. Las vísperas tendrán lugar el 28 de junio con un encuentro de hermanos en la plaza del Trabuco, mientras que el 29 de junio se celebrará la solemne función religiosa, durante la que se impondrá el corbatín conmemorativo del hermanamiento con la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil. Los actos concluirán el día 30 con la misa por los hermanos difuntos.
Setenta años después de aquella histórica reapertura, la iglesia de San Pedro continúa siendo uno de los grandes símbolos del patrimonio monumental, religioso y semanasantero de Cuenca, además de custodiar uno de los conjuntos procesionales más emblemáticos de la ciudad.
Artículo que ha contado con la imprescindible colaboración de José Vicente Ávila