Su aparición en «La Revuelta» se viralizó, mostrando al gran público no solo su talento para el canto, sino también una prometedora carrera literaria. Lucía Mora, una joven conquense de 22 años, se abre paso en el mundo del arte con una madurez y una polivalencia que impresionan. Recién graduada en Comunicación Audiovisual y con su segunda novela bajo el brazo, ¿quién es realmente la artista que hay detrás del fenómeno televisivo y cuáles son sus aspiraciones en el cine, la música y la literatura?
Un talento forjado en un hogar de artistas
Para Mora, el arte no es una elección, sino una herencia. «Ante todo soy una enamorada del arte», afirma con rotundidad en una conversación con El Digital de Cuenca. Criada en un ambiente creativo, su pasión por las diferentes disciplinas artísticas es casi innata. Su padre, el escritor conquense Francisco Mora, le inculcó el amor por la literatura y las narrativas que desafían la frontera entre la ficción y la realidad. Por otro lado, su madre, la profesora de música María Jesús López, despertó su vocación musical. «Recuerdo cantar desde antes de hablar», confiesa la joven.
Su padre, principalmente poeta, ha influido notablemente en su narrativa, especialmente en su forma de entrelazar ficción y realidad. De su madre y su abuela ha heredado el amor por la música, un arte que practica desde antes de aprender a hablar y que considera su «confort» y momento de relajación.

Aunque se siente más cómoda cantando, describe la escritura como un proceso «mucho más complejo» pero a la vez «muy bello», del que aprende tanto de sí misma como del mundo que la rodea.
Estas influencias familiares han moldeado su camino. Actualmente, su principal foco es la escritura, pero también explora el cine, el guión y la dirección, aspirando a contar historias a través del lenguaje audiovisual. La música, especialmente el canto, se mantiene como una pasión paralela que cultiva constantemente. «Todas las artes están íntimamente relacionadas y se alimentan unas de las otras», explica, subrayando cómo su conocimiento del cine y la música enriquece su literatura.
‘Cualquier parecido con la ficción es pura realidad’: una novela nacida del bloqueo
Publicada el 23 de abril de 2026, coincidiendo con el Día del Libro, su segunda novela, ‘Cualquier parecido con la ficción es pura realidad’, es un proyecto ambicioso que nació de una crisis personal. Tras publicar su primer libro llamado Clara, en el año 2020, Lucía se enfrentó a un bloqueo creativo. «Empecé a escribir mis propias reflexiones acerca de la dificultad para escribir, pero de la necesidad y la enfermedad incluso por escribir que tenía yo», relata.
La trama arranca con el asesinato de una joven hallada ahorcada en el escaparate de una frutería, un suceso que altera por completo la vida de Samuel, un escritor que descubre cómo los sospechosos y las víctimas del caso parecen haber escapado de las páginas de la novela que él mismo está escribiendo. Con una narrativa que juega constantemente con los límites entre realidad y ficción, Mora explora cuestiones como el proceso creativo, las relaciones humanas y la construcción de la propia identidad, en una historia marcada por el absurdo, el misterio y la ironía.
Esas reflexiones se convirtieron en el germen de una obra compleja que define como un «pastiche de muchos géneros», incluyendo thriller, comedia negra y metanovela. A pesar de los desafíos, la novela ha tenido una excelente acogida, alcanzando una segunda reimpresión poco después de su lanzamiento, un éxito impulsado en parte por su mediática aparición televisiva en el programa ‘La Revuelta’.

Su paso por «La Revuelta»: una experiencia «mágica»
Durante dos meses, entre marzo y abril de 2024, Lucía Mora realizó sus prácticas de fin de carrera como becaria de producción en «La Revuelta».
La Revuelta es un programa de entretenimiento de máxima audiencia de TVE presentado por el humorista y comunicador David Broncano. Emitido en horario de máxima audiencia, de lunes a jueves a las 21:40, el espacio combina entrevistas, actualidad, humor y momentos de improvisación con un estilo desenfadado que ha conectado especialmente con el público joven.
Cada noche reúne a personalidades del mundo de la música, el cine, el deporte o las redes sociales, aunque buena parte de su éxito reside en los momentos inesperados que surgen tanto con los invitados como con los propios miembros del equipo. Precisamente en ese contexto se produjo la aparición de la joven conquense Lucía Mora, entonces becaria de producción del programa, cuya despedida se convirtió en uno de los momentos más emotivos y comentados de la temporada.
Mora describe la experiencia como «muy gratificante», destacando el ambiente familiar y el trato cercano de todo el equipo, desde David Broncano hasta el personal de seguridad.
Su despedida se convirtió en un momento televisivo inolvidable. De forma improvisada, acabó en el escenario interpretando «Fly Me to the Moon», un instante que recuerda como «uno de los momentos más bonitos» de este año. «No era muy consciente de lo que estaba pasando, allí hubo una magia y pude hacerlo tranquilamente», rememora.
El momento de cantar: “un cúmulo de casualidades”
El instante en el que Mora terminó cantando sobre el escenario de La Revuelta no estaba previsto. Según explica, todo se produjo de forma espontánea y casi fortuita, fruto de varias coincidencias dentro del propio plató.
“Se dieron un cúmulo de casualidades”, relata. Entre ellas, recuerda la intervención de su madre y de otras personas presentes en el público que sabían de su faceta musical, así como el hecho de que algunas chicas del entorno del programa ya la habían escuchado cantar previamente en otros contextos. “No sé muy bien cómo se fue viendo la cosa de cantar”, admite.

Mora reconoce que, en ese momento, no era del todo consciente de lo que estaba ocurriendo: “Pensé: ay madre, ¿qué hago?”. En ese instante, acababa de estar trabajando en producción y se sentía físicamente agotada. “Yo estaba abajo, había subido corriendo, sin aire, y pensaba: si casi no puedo ni hablar, ¿cómo voy a cantar?”.
En aquel momento, insiste, no era consciente del alcance que podía tener la actuación: “No pensaba que hubiera millones de personas viéndolo, ni siquiera sabía si lo iban a emitir. Pensé que a lo mejor lo cortaban”.
Una experiencia inesperada en televisión
Ese carácter improvisado se suma a una experiencia que ella define como intensa pero positiva dentro de su etapa como becaria en el programa. La joven subraya el aprendizaje que supuso trabajar en un formato televisivo marcado por la rapidez y la improvisación constante, donde cada día podía cambiar por completo la planificación inicial.
Las palabras de elogio de Broncano y del invitado, Quevedo, quien afirmó que «cantaba de locos», catapultaron su visibilidad. Aunque reconoce que la aparición disparó las ventas de su novela, asegura que su vida no ha cambiado drásticamente, más allá de que ahora le pidan cantar con más frecuencia, incluso en las presentaciones de sus libros.
Quevedo es uno de los artistas más escuchados del panorama musical en España, con cerca de 29,5 millones de oyentes mensuales en Spotify, y consolidado como una de las figuras clave del pop urbano en castellano. El cantante canario publicó su tercer álbum de estudio, El Baifo, el pasado 24 de abril, apenas unos días antes de su participación en el programa La Revuelta que tuvo lugar el día 27 de ese mismo mes.

Broncano y Quevedo: dos impresiones positivas desde dentro del plató
Más allá del impacto mediático de su aparición en La Revuelta, la joven artista conquense también tuvo palabras de agradecimiento para el equipo del programa y, en particular, para su presentador, David Broncano. La joven destaca que su trato con él fue siempre cercano y amable, aunque puntualiza que su relación fue limitada por el propio ritmo del trabajo.
“Creo que es similar a cómo lo vemos en el programa”, explica. “Tampoco es que yo haya hablado tanto con él, pero siempre que me cruzaba con él me saludaba y me hablaba muy amablemente. Se le ve un tío divertido, con humor y que sabe muy bien lo que hace”. Mora añade además que esa impresión se mantuvo también fuera de cámaras: “En la despedida fue más de lo mismo”.
La misma sensación de cercanía se repitió en su breve encuentro con el artista Quevedo, que coincidió con su intervención en el programa. El cantante, uno de los más escuchados en España y figura clave del pop urbano actual, tuvo también palabras de elogio hacia la joven tras escucharla cantar.
“Me pareció un chico muy simpático”, recuerda Mora sobre el encuentro entre bambalinas. “Nos cruzamos unos minutos entre una cosa y otra y fue muy amable. Me pareció muy humilde y me sorprendió que lo que me dijo en persona lo repitiera después en antena, porque no lo esperaba”.
La música como refugio
Aunque no se considera profesional de la música, Mora mantiene una relación constante con el canto. Formada desde pequeña en coros y con estudios posteriores vinculados al canto lírico y al jazz, define esta faceta como una forma de expresión íntima y cotidiana.

“Cantar es como respirar”, resume. Participa en coros, jam sessions y actuaciones puntuales, y no descarta seguir explorando esta vía de forma paralela a su carrera literaria.
Un futuro prometedor en múltiples frentes
Tras finalizar sus estudios y con una novela recién publicada, Lucía Mora se encuentra en un punto de inflexión. Aunque su prioridad actual es la escritura, no descarta ningún camino. Planea formarse en guión para explorar su faceta de cineasta y sigue cultivando su talento musical, con actuaciones como la prevista para el sábado 27 de julio en un concierto gratuito en la zona de San Miguel en Cuenca. Con una visión clara y un talento versátil, Lucía Mora se perfila como una de las voces más prometedoras de su generación, demostrando que, para ella, el arte es tan vital como respirar.
/Fotos de Néstor Robayna/











