La ciudad de Cuenca se enfrenta a una compleja situación en su red de abastecimiento de agua tras sufrir dos importantes averías de forma casi simultánea. La primera, registrada el domingo 22 de junio de 2026 en la canalización principal que viene de Royo Frío, fue solucionada el lunes 23 de junio, permitiendo restablecer el suministro a la mayor parte de la ciudad. Sin embargo, una segunda rotura, también originada el domingo en una tubería antigua que alimenta los depósitos de Cerro Molina, ha generado problemas significativos, especialmente en el barrio de Villa Román.
Como consecuencia de esta segunda avería, los depósitos de Cerro Molina se encuentran actualmente vacíos, ya que no pueden recibir agua hasta que la tubería dañada sea reparada. Esto afecta directamente al bombeo hacia Villarromán, donde los vecinos, sobre todo los de los pisos más altos de calles como Francisco Suay y Ángeles Gasset, están experimentando una notable falta de presión o la ausencia total de suministro.

Actualmente, el problema se concentra en el área de Villa Román (especialmente en calles de las fases I y II como Francisco Suárez, Ángeles Gasset, Joaquín Turina o Pablo Sarasate). Aunque gran parte del barrio dispone de agua gracias a un bypass de emergencia habilitado desde el depósito de San Pedro, esta llega con mucha menos presión de la habitual, impidiendo el uso de calderas o duchas en los pisos más elevados.

Medidas de emergencia y situación actual
Para mitigar el impacto, el Ayuntamiento ha implementado varias medidas urgentes. Se ha habilitado un bypass para desviar agua desde el depósito de San Pedro hasta Villarromán, lo que ha permitido que gran parte del barrio siga teniendo agua, aunque con una presión inferior a la habitual. Adicionalmente, se ha solicitado la colaboración de la Diputación, que ha dispuesto una cisterna de 30.000 litros para rellenar el depósito de Villarromán, el cual, tras toda la noche del 23 de junio, solo había alcanzado el 8% de su capacidad.
«Pido cierta responsabilidad a la hora de consumir agua, sobre todo en ese barrio y también en el resto de la ciudad», ha declarado el regidor municipal, quien también informó de que desde el lunes se paralizaron todos los riegos en los parques municipales y se solicitó a la empresa de limpieza que suspendiera los baldeos para no agravar el consumo.

Mientras tanto, el depósito de la Dehesa de Santiago, que abastece a la mayoría de la ciudad, se encuentra completamente lleno y funcionando con normalidad, garantizando el suministro en el resto de zonas.
La reparación: un desafío técnico
La reparación de la segunda avería presenta un desafío considerable. La tubería afectada es muy antigua, fabricada con una chapa recubierta de hormigón, un material ya en desuso. Juan Cañas, coordinador técnico de la Red de Aguas, ha explicado que la tubería, que tiene un agujero de unos 30 centímetros de diámetro, no es uniforme, lo que dificulta la fabricación de piezas de repuesto. «El reventón tenía un agujero de unos 30 centímetros de diámetro, como un balón», describió Cañas, ilustrando la magnitud del problema.

Cañas, ha descrito la magnitud de la avería como un episodio de gran intensidad en la red. Según ha explicado, un vecino llegó a relatar que escuchó “como una bomba subterránea” justo antes de que comenzara a brotar el agua, llegando incluso a percibirse vibraciones en la calle. En este sentido, ha subrayado que se trata de una conducción sometida a una presión muy elevada, de entre 10 y 12 atmósferas, muy por encima de la presión habitual en los hogares, que ronda entre 4 y 5, lo que da una idea del nivel de exigencia y violencia con la que ha reventado la tubería.

«Nuestras previsiones son intentar a lo largo del día sacar el calibre exacto de esta tubería», señaló Cañas. Si es posible, se intentará un empalme provisional para restablecer el flujo de agua entre hoy y mañana. De lo contrario, se deberá encargar una pieza a medida, lo que podría demorar la solución definitiva hasta el fin de semana del 28 y 29 de junio.

El coordinador técnico de la red de aguas, Juan Cañas, ha señalado que la previsión para la reparación se sitúa “para el fin de semana, más o menos”, aunque ha insistido en que los trabajos se están realizando de forma ininterrumpida. “Hoy no puedo decir nada más: vamos a trabajar hasta sanear esas puntas y tomar la medida exacta, porque esto no vale un centímetro arriba o dos abajo”, ha explicado, subrayando además que, si fuera necesario, el equipo no descarta desplazarse a Madrid para conseguir las piezas necesarias. Cañas calcula un plazo de dos o tres días para avanzar en la solución, y pide “un poco de margen y paciencia”, recordando que se trata de una avería imprevisible que debe resolverse sobre el terreno.

Mientras tanto, las autoridades piden «paciencia» y «disculpas» a los ciudadanos afectados, insistiendo en la importancia de un consumo responsable para facilitar la recuperación de los depósitos y la normalización del servicio en Villarromán lo antes posible.
Foto: Reparación tubería/ Néstor Robayna









