La Diputación de Cuenca ha celebrado hoy el día del Sagrado Corazón de Jesús que es festivo para los trabajadores de la casa y que ha servido para rendir homenaje a catorce funcionarios que se han jubilado en el último año después de haber servido durante décadas en la institución provincial.
El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, ha presidido este encuentro acompañado por el diputado de Personal, Abel Fresneda, miembros de la Corporación provincial, familiares y compañeros de los homenajeados, a quienes ha trasladado el agradecimiento de toda la institución por una labor que ha contribuido de forma decisiva al funcionamiento de los servicios públicos provinciales.
Durante su intervención, Martínez Chana ha señalado que este acto “no sirve para cerrar una etapa, sino para celebrarla”, recordando que los trabajadores homenajeados “han representado durante décadas lo mejor del servicio público, trabajando con profesionalidad, constancia y una vocación ejemplar en esta casa que es la Diputación de Cuenca”.
El presidente provincial ha querido poner en valor el papel fundamental de las personas dentro de la administración pública asegurando que “el alma de la Diputación no está en sus edificios, ni en sus oficinas, ni siquiera en sus procedimientos; la verdadera esencia de esta institución sois vosotros, las personas que durante tantos años habéis dedicado vuestro esfuerzo y vuestro talento a hacer que todo funcione”.
Durante el acto se hizo entrega de una placa conmemorativa a cada uno de los jubilados como muestra de reconocimiento por parte de la institución. Un gesto que, según señaló el presidente, simboliza “el respeto y el cariño de quienes han tenido la suerte de compartir con ellos años de trabajo”.
