La historia de la calle Cervantes en Cuenca

Se llama así desde el 9 de mayo de 1905

Hace ya 130 años que la calle Cervantes se denomina así tras el cambio de nombre que se produjo, modificando el nombre anterior de calle La Ventanilla, que iba desde el Xúcar al edificio al que se conoce como el de Telefónica.

A la izquierda, calle de la Ventilla, y desde 1905, calle de Cervantes

Una fecha especial ese 1905, ya que se cumplía el tercer centenario de la primera parte de El Quijote, escrita como se sabe por Miguel de Cervantes, y donde los escolares conquenses fueron protagonistas al sufragar el pago de la placa que cambiaría de nombre a la vía.

Así se encuentra la placa en la actualidad/Néstor Robaina

Fueron días especiales para la Cuenca de entonces, con una serie de actos organizados por el Instituto General y Técnico de Cuenca, los días 8 y 9 de mayo, siendo el más vistoso la fiesta escolar y el descubrimiento de la placa de la nueva calle de “Miguel de Cervantes”, según el acuerdo del Ayuntamiento de Cuenca.

Llegaba justo después de la visita del rey Alfonso XIII, que fue el 3 de mayo, habiendo pasado el rey por La Ventilla desde la estación, para desplazarse a la Plaza Mayor, `para lo cual se colocaron colgaduras de ramas en postes de arbolado preparados al efecto. Dado que Cuenca iba a celebrar con diversos actos en las Escuelas Aguirre, la Diputación y el Instituto el tercer centenario del Quijote, se dejaron las colgaduras como exorno callejero para el Festival Escolar que, a modo de “procesión cívica”, realizaron los escolares de Cuenca, el día 9 de mayo, con inicio tempranero en la Plaza Mayor y llegada a la nueva calle de Cervantes para realizar el descubrimiento de la placa.

Pero volviendo a ese 9 de mayo al llegar a la calle de Cervantes, los niños se colocaron delante de las dos lápidas, en cada esquina de la calle, que fueron descubiertas, pasadas las nueve de la mañana, a los acordes de la Marcha Real. Ocultos los rótulos hasta la mañana de ayer, celebrándose el acto del descubrimiento con la solemnidad requerida.

Calle Cervantes/Néstor Robaina

Los escolares descorrieron los velos que tapaban las placas fueron Rosalía de la Cruz, Josefa Rubio, José Barriga y Segundo Torralba.

Terminado el acto, y tras grandes aplausos, los niños desfilaron hasta las Escuelas Aguirre, donde se celebró una velada de entrega de premios, entre ellos uno a Cesáreo Olivares, que también tiene calle en Cuenca.

La relación de Miguel de Cervantes con Cuenca

La relación que tuvo Cervantes con Cuenca, la recoge el profesor y escritor Antonio Rodríguez Saiz en su libro “Cuenca en el recuerdo”, con dos reportajes que antes vieron la luz en “Gaceta Conquense”: “Pleito del licenciado Cervantes, a causa de unas sayas de su mujer” y “El único yerno de Cervantes fue el conquense Luis de Molina”».

Calle Cervantes/Néstor Robaina

El licenciado Juan de Cervantes, abuelo del autor de El Quijote, Miguel de Cervantes, vivió en Cuenca y fue teniente de corregidor, nombrado por el Corregidor de Sotomayor. Juan de Cervantes tuvo varios pleitos en Cuenca, uno de ellos con un sastre, llamado Lara, a cuenta de unas sayas de su mujer. Recordaba Antonio Rodríguez lo que años más tarde pondría el nieto, Miguel de Cervantes, en boca del licenciado Vidriera: “Desdichado el sastre que no miente y cose las fiestas: cosa maravillosa es que en todos los de este oficio apenas se hallará uno que haga un vestido justo”.

Este artículo se ha podido realizar gracias a la inestimable ayuda de José Vicente Ávila y su blog https://elblogdecuencavila.com/

Botón volver arriba