Una nueva forma de descubrir esta zona de Cuenca: el proyecto que está a punto de ponerse en marcha

El proyecto, que conectará Valverde de Júcar y Belmontejo mediante dos puntos de servicio de bicicletas eléctricas, está previsto que entre en funcionamiento a principios de julio de 2026 y busca impulsar el turismo y la movilidad entre ambos municipios

Imagina recorrer los paisajes de nuestra comarca sin prisa pero sin esfuerzo, sintiendo la brisa y descubriendo rincones ocultos que a menudo pasan desapercibidos desde la ventanilla de un coche. El turismo rural está cambiando, y con él, la forma en que conectamos con nuestro entorno natural y nuestros pueblos. Muy pronto, una nueva iniciativa está por transformar la manera en que vivimos el ocio y el deporte en la provincia, abriendo una puerta a la aventura sostenible para todo tipo de públicos.

Un nuevo servicio de alquiler de bicicletas eléctricas está a punto de ponerse en marcha a principios de julio de 2026, con el objetivo de revitalizar el turismo, conectar municipios y ofrecer nuevas alternativas de ocio en la comarca. Esta iniciativa, que conectará Valverde de Júcar con Belmontejo, forma parte de un plan integral para desestacionalizar el turismo y poner en valor los recursos naturales de la zona, como el embalse de Alarcón.

El proyecto, impulsado en conjunto por la Diputación de Cuenca, la asociación para el desarrollo comarcal ADESIMAN y los ayuntamientos implicados, busca ofrecer una alternativa de turismo activo y sostenible. La idea, según explica Eduardo Mena a El Digital de Cuenca, alcalde de Valverde de Júcar, es crear una red de servicios que haga la zona más atractiva tanto para los visitantes habituales como para un nuevo público sin arraigo previo en la zona.

Un plan integral para el desarrollo turístico

La instalación de las estaciones de alquiler de bicicletas eléctricas no es una medida aislada. Se enmarca dentro de un plan de desarrollo turístico más amplio que incluye la creación de un aparcamiento, la mejora de la zona de baño, el suministro de material náutico y la instalación de un embarcadero flotante. «Se hace un conjunto de actividades y de servicios que favorezcan todo esto», señala el alcalde.

El objetivo es doble puesto que, por un lado, serviría para potenciar el atractivo del embalse de Alarcón y, por otro, conectar los pueblos de la margen izquierda, facilitando la movilidad y el descubrimiento de parajes como las ruinas romanas de Valeria o los distintos atractivos naturales que ofrece la comarca. La intención es «desestacionalizar el turismo», aprovechando el pico del verano pero extendiendo la oferta a lo largo de todo el año.

Funcionamiento y detalles del servicio

Con una inversión cercana a los 60.000 euros, financiada a través de fondos europeos y de la Diputación, el servicio contará con dos puntos de recogida y devolución de bicicletas, uno en Valverde de Júcar y otro en Belmontejo. Cada punto dispondrá de 10 bicicletas eléctricas, ideales para recorrer un terreno con algunas pendientes. En el caso de la localidad de Valverde de Júcar la instalación se encuentra de manera provisional ubicada junto al silo municipal.

Foto: Punto de bicicletas eléctricas/ Bando Móvil Valverde de Júcar

La gestión del servicio se realizará a través de una aplicación móvil. Los usuarios podrán registrarse y reservar las bicicletas directamente desde su teléfono. Aunque el precio exacto aún no se ha definido, se asegura que será «asequible» para todos los públicos.

La flexibilidad es una de las claves del sistema. «Puedes coger la bici [en Valverde] y devolverla en otro punto, que sería Belmontejo, o en el mismo punto, no habría ningún problema», explica Mena. Esto permitiría a los usuarios diseñar sus propias rutas libremente, ya sea siguiendo el carril bici señalizado entre ambos municipios o explorando otros lugares de interés durante el tiempo de alquiler estipulado.

Ilusión y expectativas de futuro

La iniciativa ha generado una gran expectación entre los vecinos. «Hay mucha gente que está exigiendo incluso que cuándo se va a abrir», comenta el alcalde, reflejando el deseo de la población por contar con nuevas alternativas de ocio. Se espera que este proyecto no solo mejore la calidad de vida de los residentes, sino que también actúe como un motor económico.

El impacto esperado va más allá del número de visitantes. «Puede ser el primer paso para atraer a colectivos que ahora mismo no vienen al pueblo porque desconocen o porque no se sienten atraídos», afirma el alcalde. La esperanza es que este servicio sea «el comienzo de algo que pueda generar incluso industrias o empresas dedicadas al turismo activo» en la comarca, abriendo un nuevo nicho de negocio y fortaleciendo la economía local a través de la promoción de un turismo cercano y sostenible.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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