Luis Castro, periodista conquense que creció en la localidad de El Picazo, ha experimentado en 2026 una evolución profesional que le ha colocado como uno de los periodistas referentes en la plantilla de Deportes de Radio Nacional de España en la redacción central de Madrid, zanjando así su etapa profesional en Castilla-La Mancha Media.
Su nuevo periplo como periodista le abre ahora la oportunidad de cubrir para la radio pública el Mundial que arranca en pocos días en Estados Unidos, Méjico y Canadá, donde podrá contar la participación de la Selección Española.
En entrevista con Europa Press mientras termina las maletas para cruzar el charco, Castro rememora su infancia en El Picazo, donde, casualmente, empezó a narrar los partidos de chapas que recreaba con sus amigos allá por 1994, justo el último año en el que Estados Unidos ejerció como anfitriona.
El pequeño Luis Castro tenía nueve años, una etapa en la que los niños acostumbraban a recrear partidos de fútbol con las habituales chapas de botellas de refresco. Aquel verano, Luis no solo ganó el Mundial de chapas con sus amigos representando a la selección de Estados Unidos, sino que además, a tiempo parcial servía como el particular narrador de los encuentros que se disputaron en la plaza de la iglesia.
TODA UNA VIDA EN LA TELEVISIÓN REGIONAL
Castro, que bromea con represalias si en El Picazo se sintoniza otra frecuencia que no sea la de Radio Nacional de España, repasa su carrera periodística desde que salió de la Facultad de Ciencias de la Información hace 18 años.
Tras hacer sus primeras prácticas en el Ente regional y pasando además por el antiguo Canal+ o Movistar, recalca que ha sido la regional de Castilla-La Mancha la que le ha acogido durante la mayoría de sus horas de trabajo.
Ha pasado por todas las provincias y llevaba 7 años desempeñando sus funciones en Madrid a través de la redacción de la calle Bocángel, en el distrito de Ventas, conformando gracias a las siglas de la cadena «una gran escuela de vida», y donde realmente «uno aprende el oficio».
De entre todos sus recuerdos, no solo como comentarista deportivo sino como jugador de fútbol, se queda con tres estadios patrios antes de saltar a los grandes escenarios donde encenderá la luz roja en este Mundial. «El Carlos Belmoento, el primero al que con 6 años mi padre me llevó a un partido; La Fuensanta, que es el de mi tierra; y el Pedro Escartín, donde debuté ganando una liga juvenil con el Guada».
UN OPERATIVO PARA CONTAR HISTORIAS HUMANAS
Después de 18 años de carrera, desembarca ahora en Estados Unidos con otros nueve compañeros de viaje entre redactores, técnicos y editores, un equipo que estará complementado con toda la redacción nacional de Prado del Rey.
Más allá de las conexiones habituales para contar sobre el terreno lo que acontece a la Selección, el icónico ‘Tablero Deportivo’ retransmitirá en horario nocturno partidos de la competición.
En cualquier caso, Castro desea, más allá de contar éxitos de la Selección, poder aprovechar esta experiencia profesional para dar cabida a las historias «más humanas» que rodean al Mundial.
«Me encantaría poder contar algo que sirva para unir culturas y razas en este mundo tan convulso. El deporte está para unir, y me gustaría relatar algo que lleve a la unión, a la paz, a la amistad», asevera.