Rafael Lozano, conocido como ‘El Brujo’, es el director de la autoescuela San Cristóbal, la cual está situada en Cuenca y es una de las más conocidas de España, ya que en ella se han sacado el carnet de conducir numerosos famosos.

Cuenca y sus calles han llegado a diferentes puntos de la geografía gracias a él, ya que ha sido capaz de llevar su mensaje y su método a norte y sur de la península. Un hecho que queda reflejado con datos, donde el 90% de los que consiguen el deseado carnet en su autoescuela son de fuera de la provincia conquense.
Rafa es un tipo que te encandila con su forma de ser, algo que también tiene que ver con el buen hacer en su empresa, donde siempre busca novedades, adelantarse al resto y responder con una sonrisa dibujada en su cara a cualquier cuestión.

Nada más entrar a su autoescuela ya contagia ese buen rollo que le caracteriza a trabajadores y alumnos y así es como nos recibe para enseñarnos sus instalaciones. Tras ello, nos reunimos en su despacho, no sin antes transmitirnos la vibra y toda la energía que tiene.
Pregunta: Tienes la autoescuela llena, entiendo que en el verano suben las matrículas, ¿no?
Respuesta: Nosotros llevamos cerca de 8 ó 9 años que nos da igual que sea verano o invierno. Estamos hablando que los grupos de gente, tanto teórico como práctico, estamos con un nivel de 130-140 personas semanales.
Esto se traduce en casi 500 personas al mes, que comen, duermen, viven, compran… en Cuenca. Imagínate, gente que viene 15 días aquí. Y ahora últimamente, con la gran demanda que hay de exámenes que no hay en ningún lugar de España, al hacer nosotros el intensivo tan famoso que se ha hecho viral en toda España, ¿qué ocurre?, que hay grupos de gente que te vienen directamente 14-15 personas y se apuntan, se cogen apartamentos aquí en Cuenca y se quedan incluso cuando han aprobado
¿Vienen de toda España?
Mira, por las mañanas vienes y habrá mucha gente de Girona, de Lérida… te sientas a tomar un café y parece que estás en Las Ramblas. O sea, estás escuchando a gente nada más que en catalán, en gallego… Bueno, bueno, es otro mundo.

¿A qué se debe ese éxito?, porque publicidad no hacéis
Es que no podemos hacer ya publicidad, porque si hacemos publicidad es para quedar mal.
Ahora mismo la página web la hemos cerrado en parte diciendo que ya no se pueden hacer más cursos, que nos llaman ya directamente a ver cómo lo podemos hacer. El éxito es que llevamos muchos años, fuimos los pioneros en toda España que inventamos los cursos intensivos.
Hay escuelas que han intentado imitarnos, lo hacen, pero no lo hacen como nosotros. Nosotros hacemos hasta nuestros propios libros, nos adaptamos semanalmente a esos libros con un psicólogo, un pedagogo, y esos libros los adaptamos a lo que van saliendo semanalmente las preguntas.
También tenemos un programa de gestión de test, que es muy individualizado, en el cual analizamos los errores que va teniendo cada alumno individualmente. Porque tú puedes fallar en luces, pero a lo mejor él puede fallar en velocidades. ¿Para qué te voy a estar explicando a ti las luces? si tú las llevas bien, no tendría sentido.
¿Cómo se te ocurre la idea de hacer los cursos intensivos?
Mi padre me puso a trabajar desde los 12 años en la autoescuela. Trabajar como se trabajaba antes, me refiero. Sin título ni nada, pero bueno. Yo me acuerdo que se fumaba arriba y yo lo primero que hacía era recoger todos los ceniceros, iba a correos a mandar los carnets…
Poco a poco me fue gustando, me fui metiendo y como los estudios en Valencia no se me dieron muy bien, porque fue una época un poco oscura, llegó mi padre y me dijo igual que te ha abierto el grifo, te lo corto y me trajo a Cuenca y me dejó la autoescuela. Yo me tiraba muchas horas aquí enseñando a lo antiguo, como yo digo, pero llegó un momento que yo me di cuenta que había que hacer algo. Porque yo empezaba con alguien y cuando te faltaba a lo mejor 6 días, abandonabas. Luego cuando volvías, tocaba empezar otra vez desde cero a hacer test. Entonces dije, voy a hacer una reducción que en aquel entonces, los intensivos eran 40 preguntas en test y los intensivos se te iban a cerca de 15-20 días, no era una semana. Era más duro que ahora.
Y en una semana hacías esos intensivos, o sea, esos 15 días, y los presentabas. Es decir, que en los demás sitios, a lo mejor, se tiraban un mes, mes y medio y yo intenté reducirlo a una semana.

¿Cómo lo hiciste?
Pues salieron los primeros ordenadores portátiles y me compré uno y le preguntaba a la gente las preguntas de los test y las apuntaba. Hicimos un programa con los primeros Astra, y entonces había muy poquitos en la DGT, unos 15, y llegó un momento en que teníamos los test también.
¿Pero eso es legal?
Eran test que te sacaban los alumnos y es legal. Tú no puedes tener el test antes, pero tú en el momento en que ese test ha sido publicado y hecho por un alumno, tú sí lo puedes tener, porque son preguntas que tú me dices a mí.
Y me decían, ¿esto qué es tal? Pues esto es como una máquina a escribir, le decía yo. Y entonces, ¿qué ocurrió? Pues que con los cursos que hacíamos rápido, las preguntas, que si tú las trabajabas, las hacías. Y los libros que llegamos a hacer, que los resumí de una manera bestial, eran tochos así y yo lo dejé una cosa así. ¿Qué ocurrió? No fallabas. Entonces ya se empezó a correr la voz, yo tenía mucha gente que conocía de Valencia y empezaron a mandarme todas las gogos. Eso fue dando mucha publicidad.
El mayor problema quizá puede ser a la hora de los examinadores aunque ahora tendréis uno interino
Claro, porque es que se nos marcha, justo el día 18 se nos marcha uno de aquí, que estaba provisional, ha sacado plaza en Madrid. Entonces nos quedábamos vacíos, porque hasta septiembre, que venían dos, nos quedábamos sin este.
Entonces la buena noticia es que también hemos podido sacar el interino, que es el que suple a este señor, con lo que conforme están las jefaturas de toda España, la nuestra es una isla pero a unos niveles que no te lo puedes imaginar. O sea, las jefaturas de tráfico es un sistema colapsado. Tardo o temprano se va a tener que tomar el toro por los cuernos y se va a tener que privatizar.
Es que no es de ley que no se privatice un sistema que no da servicios al ciudadano. No es normal que una jefatura de tráfico no pueda darle salida a gente que quiere sacar el carnet de conducir. Pero no estamos hablando ya de gente que lo quiere por ocio o diversión, estamos hablando de gente que que quieren ser bomberos, camioneros… Yo creo que el gobierno ahora mismo está en una situación tan mal que influye en todo.

Comentábamos el tema de los famosos, pero, ¿cómo empezó todo?
Las primeras que vinieron fueron las bailarinas de Emilio Aragón, luego los de Grand Prix, las Mamachichos también vinieron. Y claro, al venir las primeras, que eran las bailarinas, todo este tipo de gente, luego vino Malú, Laura Ponte, Paco León, Andy y Lucas…
Y cuando van a inscribirse los famosos, ¿cómo lo hacen?
Yo conozco a muchos representantes, te puedo decir que conoceré cerca de 20 fuertes a nivel nacional. Que no solo llevan a uno, llevan muchos. Entonces, ¿qué ocurre? Muchas veces, entre ellos, se les llaman y se contactan.
Oye, necesito una película para este tío. Y tiene que tener el carnet sí o sí. Entonces, te llaman.
No hay nadie que te pida estar aparte ni nada. Al revés. No quieren ningún trato especial.
Es increíble. Nos querían llevar para el premio Guinness, de ser la autoescuela donde han pasado más famosos, y quieren hacerlo.

¿Quiénes son los últimos que han pasado por aquí?
Lola Índigo y Quevedo, que estuvieron este invierno fíjate lo que pasó en ‘La Resistencia’ y todo.
En Cuenca lo bueno que tiene es que tú estás ahí y la gente pasa de ti. Nadie va a decirle hazte una foto.
¿Quién es el siguiente que va a venir?
No te lo puedo decir, pero es muy potente. Muy, muy potente. Es un jugador de fútbol hoy en día muy buscado y que le gustaría tener a cualquier equipo.
¿Y cuál es la anécdota más graciosa que te ha pasado con un famoso?
Ha habido de todo, por ejemplo, con Andy y Lucas. Mira que ha venido gente pero con Andy y Lucas fue especial, lo hice a través de Mar Saura, cuando vi por la noche una entrevista que les hacía y decían que no tenían el carnet y pensé en que se lo sacaran aquí. Me puse en contacto con su representante y lo conseguí.
Me advirtieron que se iba a liar, porque estaban en todo su apogeo, yo les dije que no, pero se lió (risas). Tuve que llamar a la policía y que les hicieran un cordón para llegar aquí y poder entrar, la gente no se movía de aquí, se tiraban al coche, fue una locura.
Terminamos dando las clases a las 3 de la mañana, pero aguantaron hasta el final. Fue increíble.

También os vais modernizando siempre
Es muy sencillo. Mi padre me dijo que tienes que llevar el mejor material. Tú imagínate si yo te pongo a dar clase con coches que yo veo por ahí, que llevan 15 años.
Nosotros cada dos años, dos años y medio, cambiamos de coche. Fuimos los primeros que pusimos Mercedes, pero ahora hablo de Mercedes 190, que valía cinco millones y medio de pesetas el coche. Los 190 salimos hasta en El País.
¿Cuánto cuesta sacarse el carnet ahora?
Pues ahora mismo está en 1.350 euros con 15 clases prácticas, las tasas, el IVA. Nosotros nunca hemos intentado camuflar precios en el sentido de hacer el teórico y luego decirle clases, porque a la larga pagas igual.

La última, ¿por qué eres ‘El Brujo?
Por mi padre y a mucha honra. Se lo decían a él y me lo quedé yo después. Era bastante malo y el cura le decía Evelio El Brujo, y a partir de ahí. Son motes muy simpáticos de Cuenca. Mejor eso que ‘El Zángano’ (risas).
Rafael Lozano: genio, brujo y figura de Cuenca.
