Encontrar piso en Cuenca vuelve a ser una tarea complicada este verano. La oferta de viviendas en alquiler es escasa, los precios se mantienen elevados y muchos propietarios prefieren alquilar solo a estudiantes, por miedo a impagos. En plena temporada alta, el mercado sigue sin dar respiro a quienes buscan una vivienda en la capital.
“Todo lo que tenemos en alquiler, según entra, sale. Si hiciera una difusión ahora mismo de 16 viviendas, en la misma tarde es poco probable que se acabasen, pero en dos días estaría todo alquilado con los contratos firmados”, explica a El Digital de Cuenca David Martínez Carretero, CEO de Best house. Tan solo en estudiantes cuentan con una lista de espera que ronda los 80 o 90 interesados y eso solo entre estudiantes, sin contar a otros perfiles.

La escasez no solo afecta a quienes buscan su primer alquiler en la ciudad, también complica la situación para familias, trabajadores desplazados y jóvenes. Ante un posible problema de impagos, los caseros prefieren escoger a estudiantes universitarios ya que los padres suelen avalar el pago, lo que ofrece mayor tranquilidad a los propietarios.
“Hay una inseguridad importante a la hora de poner una vivienda en alquiler porque en estas cantidades de precio puede fallar la gente en el pago. Se podría alquilar al tener menos miedo a los impagos de renta, pero al mismo tiempo es muy complicado porque la gente lo que quiere es sacar la máxima rentabilidad posible”, asegura José Antonio Gómez, gerente de Inmobiliaria Gómez Utiel.

Por si fuera poco, muchas viviendas se reconvierten en pisos turísticos, aprovechando la temporada para obtener mayor rentabilidad, lo que reduce aún más la escasa oferta destinada al alquiler tradicional. Algunas zonas más solicitadas para el alquiler son Princesa Zaida, Colón, República Argentina, las más próximas al campus universitario, donde la demanda estudiantil concentra gran parte de la presión, tal y como explica Martín Romero, responsable de Inmobiliaria Romero.

Sin embargo, esa cercanía también implica precios más elevados, una barrera para muchos. Quienes no encuentran alojamiento en estas zonas optan por buscar en barrios periféricos, incluso poblaciones como Arcas, Chillarón o Villar de Olalla, donde la oferta es algo más abundante, pero los desplazamientos se complican ya que, en algunos casos, implica disponer de un medio de transporte propio.
Los precios de los alquileres en Cuenca capital mantienen una tendencia al alza que, según las agencias consultadas, no parece ceder a corto plazo. El precio por habitación ronda los 200-250 euros por persona, lo que sitúa el precio de un piso de tres habitaciones en torno a los 700 euros, mientras que en Arcas, los puedes encontrar por la misma cantidad incluyendo piscina y garaje.

Las previsiones para lo que resta de verano y el inicio del curso universitario no anticipan un cambio significativo en el mercado del alquiler en Cuenca. La combinación de alta demanda, oferta limitada y precios al alza se mantendrá, por lo que quienes busquen piso deberán actuar con rapidez a la hora de elegir zona o tipo de vivienda.

“Los estudiantes más precavidos, en agosto empiezan a alquilar los pisos y dejan el mes de Julio como margen para que no se les escape esa oportunidad”, tal y como explica Martínez. Mientras tanto, la creciente conversión de viviendas en pisos turísticos continúa tensionando el mercado y dejando sin opciones a quienes necesitan un alquiler estable en la capital.