Los vecinos de este barrio de Cuenca, satisfechos con las mejoras

De abandonado a envidiado en un abrir y cerrar de ojos

Opiniones hay de todos los colores y para todos los gustos. En general, los vecinos están de acuerdo con que el barrio «está muy bien» después de la remodelación integral: los mayores pueden pasear seguros y los niños jugar tranquilos. Esta incluía la instalación de nuevas canalizaciones de alumbrado público, energía eléctrica y telecomunicaciones, así como la rehabilitación de calles y escaleras, la renovación del firme y pavimentación, la creación de zonas de juego infantil y gerontogimnasia, y la colocación de mobiliario urbano como bancos y papeleras. Su característico color amarillo luce ahora más brillante gracias a los 1,4 millones de euros que combinan tradición y modernidad.

Sin embargo, nada es perfecto. Hay algunos residentes que se quejan de que han quitado muchos aparcamientos y de que hay unos bordillos puntiagudos que provocan que más de un coche haya tenido que pasar por el taller. Pero en general, la sensación es de un barrio «tranquilo y agradable» que ha superado la etapa de «deteriorado y abandonado».

Isaac/ Néstor Robaina

Isaac se acaba de mudar y le están haciendo la obra. «Hacía falta, llevábamos muchos años solicitando la obra», comentó echando mano de memoria. Aunque para su gusto el resultado no acierta con la convivencia entre coches y peatones: «No es una zona peatonal, pero hay menos huecos de aparcamiento, al final ni una cosa ni la otra, ha quedado en tierra de nadie». Si le preguntan a él hubiera preferido que fuera únicamente peatonal, pero si iban a dejar pasar los coches habría dispuesto algún hueco más de aparcamiento.

Constantine/ Néstor Robaine

El acento de Constantine le delata y, aunque es consciente de que su perfil no es el más representativo del barrio, no pasó por alto la ocasión de comentar que le ha gustado mucho cómo ha quedado todo: «La renovación hace que se respire un aire fresco». Le gusta ver cómo baja la gente más mayor y se sienta en los bancos a pasar la tarde.

Jesús/ Néstor Robaina

A Jesús también le gusta la rehabilitación, pero advirtió de que los bolardos en los huecos de aparcamiento son «estrechos y pequeños» y las ruedas de los coches se empotran ahí con facilidad: «Mi madre el otro día se chocó contra uno de ellos y tuvimos que estar por la noche intentando arreglar el golpe».

Mari Carmen/ Néstor Robaina

La alegría de Mari Carmen se distingue a la legua. Expresó que «ha quedado fenomenal y está el barrio precioso». Se mostró muy contenta y quiso trasladar la misma opinión del resto de los vecinos: «Este vecindario tiene más de 50 años y ya necesitaba las obras, así que gracias al Ayuntamiento y a todos los que han contribuido a ello».

Ángela/ Néstor Robaina

Por último Ángela, cuando bajaba con su familia y el perro a dar un paseo, enfatizó el mismo sentir: «Llevo aquí toda la vida, llegué con 7 años y estamos muy contentos con el cambio». En su opinión, solo molestan los bordillos «que están muy afilados y enseguida pinchas la rueda». Y ya por pedir, la guinda hubiera sido tener más zonas verdes como propuso su abuelo. Buscan más sombra en este «pequeño pueblecito con gente de toda la vida» que se reúne a la sombra para contar historias cuando hace un poco más de fresco.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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