Cumplir un siglo de vida es un hito al alcance de muy pocos, y en la provincia de Cuenca se ha vuelto a vivir una jornada de profunda emoción. Amparo López Sierra ha soplado las 100 velas rodeada del afecto de su familia, compañeros y el personal del Centro de Mayores ‘Dos Ríos’ de la capital conquense, el lugar donde comparte su día a día, sus actividades y su vitalidad.
El emotivo homenaje, celebrado el pasado 14 de mayo, ha contado con una visita institucional muy especial. La delegada provincial de Bienestar Social, Susana Zomeño, se ha desplazado hasta el centro para felicitar personalmente a Amparo en nombre de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, sumándose a una celebración cargada de recuerdos, risas y muestras de cariño.
Una vida dedicada a la tierra y a la familia
Nacida en la localidad conquense de Moncalvillo de Huete, la trayectoria de Amparo es el fiel reflejo de una generación de mujeres fuertes y trabajadoras de la provincia. Dedicó su vida por entero al cuidado de su hogar y de su familia, compartiendo andadura con su marido, dedicado a la agricultura.

Madre de tres hijos de los que se siente profundamente orgullosa, y viuda desde hace siete años, Amparo no ha dejado que el paso del tiempo merme su ilusión.
Cien años de ejemplo
Desde la delegación provincial han querido destacar que los 100 años de Amparo no son solo una cifra, sino «cien años de vida, de memoria, de cuidados, de familia y de ejemplo» para toda la sociedad conquense. Con una salud y una lucidez envidiables, la centenaria continúa disfrutando de su rutina diaria y participando activamente en la vida social de su entorno, demostrando que la edad es solo un número cuando se mantiene la ilusión por el día a día.