La procesión del Santísimo Cristo del Amparo ha tenido que suspenderse este domingo en la ciudad de Cuenca tras apenas treinta minutos de recorrido, debido a una fuerte tormenta que sorprendió al cortejo cuando avanzaba por el barrio de Tiradores Bajos. La salida, prevista a las 20:00 horas desde la iglesia del Cristo del Amparo, se desarrolló con normalidad en sus primeros compases, en una tarde marcada por la participación de vecinos y fieles en una de las citas más tradicionales del barrio en el día grande de la festividad.

Un cortejo marcado por la tradición
La procesión se abrió con la Banda de Tambores y Trompetas de la Junta de Cofradías, seguida por los monaguillos de la parroquia portando la Cruz de Guía. Tras ellos, el guion de la Hermandad del Santísimo Cristo del Amparo avanzaba acompañado por la cabecera de la Hermandad del Cristo del Perdón y los Hermanos Mayores.
Las imágenes de El Niño Jesús, La Milagrosa y el Santísimo Cristo del Amparo formaban el eje del cortejo, que contaba además con el acompañamiento musical de la Asociación Musical Virgen de la Luz, Banda de Música de Cuenca. Entre los participantes se encontraban también representantes del Ayuntamiento, tanto del equipo de gobierno como de la oposición, junto al párroco de la iglesia.

Una decisión obligada por el temporal
La situación cambió de forma repentina cuando una intensa tormenta comenzó a descargar sobre la ciudad mientras el cortejo aún se encontraba en el entorno del barrio. Ante la intensidad de la lluvia, la Hermandad decidió suspender la procesión y reorganizar el regreso, optando por el recorrido más corto posible hasta el templo para garantizar la protección de las imágenes.

Regreso apresurado al templo
La música se fue apagando y el ritmo solemne del cortejo dio paso a un regreso acelerado hacia la iglesia del Cristo del Amparo. Algunos vecinos acompañaron a las imágenes en este último tramo, en una estampa marcada por la rapidez y la recogida.
La jornada concluyó así de forma inesperada, dejando una de las procesiones más queridas del barrio de Tiradores Bajos a medias, condicionada por un temporal que alteró por completo el desarrollo previsto.
