El Balneario de Cuenca que sigue esperando su resurrección

Mucho pasado, pero por ahora, poco futuro

Uno de los lugares con historia que merecen, quizás, una segunda oportunidad es el Balneario de Valdeganga, perteneciente a la localidad de Valdetórtola.

Ubicado en la N-420 que une Cuenca con Alcázar de San Juan se encuentra en un espacio idílico y del que dan ganas de conoces más cuando lo observas desde la carretera, esos sitios que no se cuidaron y terminaron en ruinas con el paso del tiempo.

Balneario de Valdeganga/Foto cedida por Manuel Millán

Cuantas historias habrá por contar entre esas paredes y cuanto bien hizo desde 1920, cuando se inauguró, siendo construido sobre unas antiguas termas romanas. Allí sus aguas curaban diferentes dolencias como histerismo, neurastenia o la más conocida de la artritis.

El balneario contaba con una superficie cercana a las nueve hectáreas, contando con todos los lujos para ese tiempo como dos hoteles, jardines, áreas de juego para niños, restaurante o pista de baile, por lo que también es cierto que estaba destinado para gente más pudiente, la cual solía asistir de mayo a septiembre.

Balneario de Valdeganga/Foto cedida por Manuel Millán

Pero sobre los años 60 todo terminó y eso que se pudo reactivar tras ser protagonista el lugar en una de las películas de Carlos Saura, concretamente la de ‘Peppermint Frappé’, donde se grabaron varias escenas.

Pero ni eso pudo salvar a este lugar de la ruina y su historia ha ido acabando y muriendo poco a poco. Apenas fotos se tienen de esos años de gloria del balneario, el cual merece una segunda oportunidad, la que ha estado cerca, pero nunca se ha llegado a cerrarse.

Balneario de Valdeganga/Foto cedida por Manuel Millán

Julián Martínez, alcalde de Valdetórtola

Por ello, hablamos desde El Digital de Cuenca con el alcalde de Valdetórtola, Julián Martínez, quien nos contaba la situación actual, siendo el balneario privado y estando en propiedad de la familia Ballesteros, falleciendo recientemente el padre de la familia llamado Arturo.

Nos explicaba Martínez que “lo último que hablé con los hijos es que están esperando a algún empresario interesado. Ojalá venga algún inversor, no solo para Valdeganga, también para los pueblos de la comarca, ya que sería riqueza para todos”.

Balneario de Valdeganga/Foto cedida por Manuel Millán

A lo que añadía que “desde el ayuntamiento siempre estamos disposición de ayudar en lo que se pueda”.

Aunque siendo consciente de la situación. “Ahora mismo ya no sirve nada, habría que hacerlo todo de nuevo y el manantial adaptarlo a los tiempos actuales”.

E intentos han existido de poder apostar por este balneario. “Uno pretendía incluir un campo de golf, un balneario y un hotel”, en este caso fue en 2011 cuando se intentó.

Balneario de Valdeganga/Foto cedida por Manuel Millán

Pero no ha sido el único nos explicaba. “También los ha habido más modestos y más realistas, donde buscaban empezar con lo básico y luego ir ampliando, pero ninguno funcionó”.

Se lamentaba de no haber llegado a buen fin. “Yo he estado con un arquitecto y con Arturo Ballesteros viendo proyectos en el ayuntamiento que parecían que se iban a hacer, pero no se llegaban a los acuerdos finales entre las dos partes”.

Sabe que podría ser una apuesta por la comarca. “Si alguien lo rehabilita haría funcionar a los negocios de los pueblos”.

Balneario de Valdeganga/Foto cedida por Manuel Millán

Añadiendo que tiene un “carácter romántico, quedó mucho en la gente”, refiriéndose al balneario que ahora anhelan.

El último proyecto que ha estado cerca de realizarse fue en 2021, cuando uno de los hijos de Arturo Ballesteros, Víctor, llegó a mantener contactos con Invierte Cuenca, programa de la CEOE CEPYME Cuenca, explicando un lugar que iba a contar con un hotel de cuatro estrellas con 76 habitaciones y la rehabilitación y ampliación de las distintas instalaciones, dotándolas de chorros, saunas, termas, salas de masaje y salas de inhalación para atraer turismo de tipo termal.

Julián Sorando, del programa Invierte Cuenca (izquierda), con Víctor Ballesteros (derecha), en 2021

Adicionalmente, estaba previsto incluir dentro de este complejo, una extensión cercana a los 90.000 metros cuadrados, otras zonas que iban a incluir un bar-cafetería, un restaurante, un complejo deportivo y un aparcamiento.

Balneario de Valdeganga/Foto cedida por Manuel Millán

Era tan ambicioso que destacaban entonces que en las proximidades del balneario se dispone de terreno urbanizable que podría potenciar el desarrollo de toda esta zona como enclave de esparcimiento y ocio.

Pero todo quedó ahí, el último intento de 2021 también se apagó y cuatro años después no hay noticias de poder resucitar un lugar que tanto bien podría hacer a Cuenca y su comarca, no solo para curar dolencias, también la despoblación de la comarca y dando a la provincia un lugar con historia, pero por ahora solo eso, pasado.

Carlos Massó

Graduado en Periodismo y Diplomado en Trabajo Social. Natural de Carrascosa de Haro vive y disfruta de Cuenca, donde nació en un bonito año como fue el 1988. Informar, trabajar, luchar y soñar.
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