Ojo al retrovisor en Cuenca: las furgonetas de la DGT que pueden multarte con 200 euros

Su función principal es observar el comportamiento del conductor

En las carreteras españolas -incluidas las de la provincia de Cuenca- cada vez es más habitual la presencia de vehículos camuflados de la Dirección General de Tráfico (DGT) que pasan completamente desapercibidos para la mayoría de conductores. Se trata de furgonetas sin rotular que forman parte de una estrategia de vigilancia que busca detectar infracciones de forma más directa y discreta.

Este tipo de vehículos se incorporó a la vigilancia vial en 2019, aunque su existencia no se confirmó oficialmente hasta un año después. Desde entonces, su presencia se ha ido extendiendo por distintas provincias, con un número estimado que rondaría entre 15 y 20 unidades en toda España, sin datos oficiales cerrados.

Características

Su principal característica es precisamente su anonimato. A simple vista parecen furgonetas de uso particular o comercial, sin distintivos policiales y normalmente en colores como blanco, azul o negro. Entre los modelos más utilizados figuran vehículos como la Ford Transit Custom, la Renault Master o la Fiat Scudo.

En su interior viajan agentes de la Guardia Civil uniformados, habitualmente dos, que son quienes supervisan el tráfico y formalizan las denuncias. En algunos casos, las matrículas pueden incluir las siglas PGC, identificativas del parque de vehículos del cuerpo, aunque no siempre es visible a simple vista.

A diferencia de los coches camuflados de la DGT, estas furgonetas no están diseñadas para controlar la velocidad mediante radar. Su función principal es observar el comportamiento del conductor desde una posición elevada, lo que facilita detectar infracciones como el uso del teléfono móvil, la ausencia del cinturón de seguridad o la manipulación de dispositivos durante la conducción.

La clave del sistema está en una cámara instalada en el interior del vehículo, que graba las posibles infracciones. Posteriormente, los agentes revisan las imágenes y tramitan la sanción correspondiente si procede.

Sanciones de 200 euros

Las multas más habituales asociadas a estas conductas ascienden a 200 euros, con la retirada de cuatro puntos del carnet en casos como el uso del móvil al volante o no llevar cinturón de seguridad. También se incluyen sanciones por no utilizar sistemas de retención infantil o circular de forma distraída.

En carreteras como las de Cuenca, donde el tráfico puede ser más disperso que en otras zonas, este tipo de vigilancia se ha convertido en una herramienta más para reforzar la seguridad vial sin necesidad de presencia policial evidente.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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