El máximo mandatario del club confirma su marcha irrevocable tras siete años en el cargo, marcada por el reciente descenso a Tercera RFEF pero fundamentada en un desgaste personal y profesional. La decisión, que se hará oficial esta noche, abre un nuevo capítulo en la historia del equipo conquense.
El presidente del Club Deportivo Quintanar del Rey, Pedro Navarro, ha confirmado en una conversación con este medio su dimisión y la de toda su junta directiva, poniendo fin a una etapa de siete años al frente de la entidad. La decisión, aunque impactante para muchos, es fruto de un largo proceso de reflexión motivado por el «desgaste» y la necesidad de «parar a nivel mental». Aunque la noticia llega tras el descenso del equipo a Tercera RFEF, el presidente asegura que es una determinación «que viene de hace muchísimo tiempo». De hecho, ha revelado que la junta ya se planteó la salida la temporada pasada, pero el histórico ascenso a Segunda RFEF les animó a continuar.
Una decisión meditada y el compromiso hasta el final
«La decisión es totalmente cierta», afirma Pedro, confirmando la noticia que había comenzado a circular. Aunque la dimisión se ha hecho efectiva desde este pasado 4 de mayo, ha garantizado que tanto él como su junta cumplirán con su «responsabilidad de cumplir con nuestro trabajo» hasta el final de la temporada. «Nuestro compromiso es terminar la temporada con todos», ha asegurado, refiriéndose a la conclusión de las competiciones del equipo filial, que disputará los playoffs de ascenso, y del equipo femenino.
El desgaste personal ha sido el factor clave. «A día de hoy, ya no estoy transmitiendo esas ganas, esa ilusión. Cuando no transmites, lo mejor es dar un paso al lado», confiesa, admitiendo que la decisión ha sido «dura y triste» a nivel personal.
Tras confirmarse el descenso, el ya expresidente del CD Quintanar del Rey reconoce haber vivido días especialmente difíciles a nivel personal, marcados por la tristeza y el desgaste acumulado. Asegura que fueron momentos “muy duros”, en los que afloró la frustración tras años de trabajo intenso y dedicación al club, siempre —subraya— desde el compromiso y sin ningún tipo de compensación económica. En este sentido, destaca que la entidad ha sido “como una segunda casa”, lo que hace aún más dolorosa la situación actual.
La junta directiva en bloque secunda la decisión de su presidente. «Ellos entraron conmigo. La respuesta que tengo de ellos es al cien por cien, están conmigo. Igual que entraron conmigo, salen conmigo», ha explicado, subrayando la unidad del equipo directivo. El principal motivo aducido es el cansancio acumulado: «Al final ya nos está quitando mucho tiempo de nuestra vida, de nuestro negocio, de nuestra familia, de todo. Y llega un punto en el que tienes que saber parar».
Siete años de balance positivo y logros históricos
Al hacer balance de su gestión, Navarro la califica como «muy positiva», destacando que ha vivido «los años bonitos del fútbol». «Han sido siete años maravillosos en los que he aprendido muchísimo, ya no solo en lo deportivo, sino en lo personal», reflexiona. Entre los hitos de su mandato, destaca sin dudar el ascenso a Segunda RFEF como «lo más bonito que he vivido en el fútbol» y lo máximo conseguido por el club a nivel deportivo.
No obstante, se muestra humilde al reconocer el trabajo de sus predecesores: «Si subo a Segunda RFEF es porque el equipo está en Tercera RFEF y llegar hasta ahí, pues ha costado también un trabajo que viene desde atrás». Además del ascenso, momentos como los enfrentamientos en Copa del Rey contra equipos como el Girona o el Elche, y la recuperación de la sección femenina y la creación de un filial, son otros logros de los que se siente orgulloso. «A nivel de club la estructura ha cambiado muchísimo, creo que ha cambiado a mejor», sentencia.
La única espina que le queda es no haberse despedido con la permanencia. «Me hubiera gustado que el equipo hubiera seguido compitiendo en la Segunda RFEF y que el que hubiera llegado después, que hubiera vivido la categoría, que es muy bonita», confesa.
El futuro del club: una nueva etapa
La dimisión abre un proceso de transición en el club. «A priori tenemos que tener en cuenta que yo tengo que hacerlo público y una vez que esto pase, pues supongo que habrá alguien que quiera presentarse», explica Navarro. Si hay varios candidatos se convocarán elecciones; si solo hay uno, recibirá el apoyo de la junta saliente. De momento, no hay constancia de posibles candidaturas.
Con la dimisión oficializada, se abre un periodo de incertidumbre y transición. La directiva hará pública su renuncia para que el proceso de relevo se inicie cuanto antes. «El club tiene que empezar a trabajar desde ya para conseguir objetivos importantes», ha señalado Navarro.
El presidente saliente define la situación actual del club como sólida, tanto a nivel institucional como económico. «Creo que hemos construido un club grande dentro de nuestras limitaciones», afirmó, destacando que el CD Quintanar del Rey se ha situado entre los clubes más representativos de Castilla-La Mancha.
El club queda, según el presidente saliente, en una «muy buena posición» tanto a nivel institucional como económico. El reto para la nueva directiva será mayúsculo: conformar un proyecto ambicioso que, como mínimo, pelee por volver a los puestos de playoff en Tercera RFEF.
Finalmente, Navarro quiso enviar un mensaje a la afición y a los socios: «Darle las gracias en nombre de toda la Junta Directiva por el apoyo recibido durante tantos años». Les pidió que «sigan apoyando al que venga, porque esto no es fácil y con ellos es todo mucho más fácil», y extendió su agradecimiento a colaboradores e instituciones, subrayando la importancia de ir «todos de la mano» para que el proyecto siga adelante.
