El fruto de un trabajo de ingeniería excepcional ya es una realidad en Landete. El nuevo puente de la localidad, que sustituye al que fue arrasado por una DANA, ha sido inaugurado, representando una inversión de casi 3 millones de euros. Esta obra no solo restablece la comunicación, sino que se ha diseñado para afrontar los desafíos climáticos del futuro, marcando un antes y un después en las infraestructuras de la región.
Al acto ha acudido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, así como otras autoridades provinciales y regionales.
Una obra de ingeniería para el futuro
El puente original, construido en la década de 1970, descansaba sobre el lecho del río, lo que lo hizo vulnerable a la fuerza de la DANA. La nueva estructura, en cambio, es una obra de ingeniería de gran envergadura. Con dimensiones considerablemente mayores, sus cimientos alcanzan los 24 metros de profundidad, una característica que lo sobredimensiona a propósito para «poder aguantar cualquier tipo de envite mucho más duro incluso del que se sufrió hace un año y medio», según ha explicado en declaraciones a los medios de comunicación el consejero de Fomento, Nacho Hernando.

Desde la adjudicación de la obra por el procedimiento de urgencia, han transcurrido 14 meses, un plazo que, si bien pudo parecer largo para los vecinos, se considera un tiempo récord para un proyecto de estas características. El objetivo era claro, no sólo reponer lo perdido, sino construir una infraestructura duradera. «De nada sirve poner un puente como en los años 70 para que luego se lo lleve», ha afirmado Hernando, destacando que esta inversión está pensada para los próximos 100 años o más.
Recuperación integral tras los desastres
Las inversiones no se limitan a Landete. El plan de recuperación y mejora se extiende a toda la zona afectada por desastres naturales, como el caso de Mira. Se está siguiendo un cronograma que no solo busca «recuperar lo que había, sino de mejorar también sustancialmente». Esto incluye la promoción de proyectos empresariales para fomentar el empleo y la reparación de infraestructuras clave.
Próximamente, la Diputación iniciará las obras en las carreteras de los pueblos aledaños a Mira, que también sufrieron daños por la DANA. A esto se suma el trabajo ya realizado en la recuperación de caminos agrícolas, una vía de comunicación vital para un sector productivo tan importante en la comarca como la agricultura y la ganadería.

El alcalde de Landete, Marciano, también presente en el acto de apertura del viaducto que sustituye a la antigua infraestructura ha destacado el alivio que supone para vecinos, transportistas y la economía local tras catorce meses de aislamiento parcial.
Un alivio «colosal» tras meses de aislamiento
Tras catorce meses de obras y desvíos, la localidad conquense de Landete ha inaugurado oficialmente su nuevo puente, una infraestructura calificada por su alcalde, Marciano Turégano, como «colosal». Aunque el paso se abrió al tráfico en las vísperas de las navidades de 2025, el acto celebrado este lunes 4 de mayo de 2026 ha servido para oficializar una obra que pone fin a un largo periodo de dificultades para los habitantes del municipio y de toda la comarca.
«La alegría nos la llevamos en vísperas de Navidad, que se abrió al paso y era lo que de verdad nos preocupaba», ha afirmado el alcalde. La interrupción del antiguo puente obligó a los vecinos a realizar un desvío de casi 20 kilómetros para cubrir un tramo de apenas 50 metros. Esta situación afectó gravemente la vida cotidiana, desde hacer la compra o repostar gasolina hasta acceder a servicios básicos. «El que vivía en una parte del puente tenía que venir a comprar aquí […] era un tramo de 50 metros que se transformó en 20 kilómetros», explicó Turégano.

El impacto no se limitó a los residentes de Landete. Pueblos cercanos como Camporrobles o Fuentelespino de Moya, que dependen de Cuenca para servicios médicos o de Valencia para otras gestiones, también sufrieron las consecuencias del desvío.
Impacto económico y mirada al futuro
La reapertura del puente ha supuesto un gran alivio para sectores clave de la economía local. Transportistas, agricultores, ganaderos y comerciantes han visto reducidos drásticamente los costes y tiempos de desplazamiento. «Fue un alivio también para los transportistas porque toda la ruta de transporte de la sierra hacia el Levante pasaba por aquí», señaló el alcalde. Asimismo, agricultores y ganaderos con explotaciones a ambos lados del pueblo ya no tienen que afrontar el costoso recorrido diario.

Pese a la celebración, el alcalde lamentó la falta de ayudas económicas para paliar las pérdidas sufridas durante los catorce meses de obras, en contraste con las que sí se otorgaron en la vecina Comunidad Valenciana. «Cualquier agricultor aquí le suponía el pasar a un sitio, al otro 20 kilómetros, una cantidad de inversión en gasoil, gasolina, unos gastos y no han visto luego ninguna ayuda de ningún tipo», criticó.
La robustez de la nueva construcción, con cimentaciones profundas y vigas de gran envergadura, hace pensar al edil que la obra es «para siempre», un sentimiento compartido por los vecinos, quienes recibieron la noticia de la reapertura con gran expectación.
/Fotos de Néstor Robayna/

























































































































