El CD Quintanar del Rey cerró este domingo su etapa en Segunda RFEF de la mejor manera posible: con una victoria convincente y llena de carácter frente al Elche Ilicitano (1-3). Aunque el descenso ya era una realidad desde la jornada anterior, el conjunto conquense ofreció una imagen competitiva y ambiciosa hasta el último minuto del campeonato.
Los de Adrián Ferrandis finalizan así su estreno en la categoría con 39 puntos, quedándose muy cerca de la permanencia en una temporada marcada por la igualdad.
Un Quintanar sin complejos desde el inicio
El equipo verdiblanco salió decidido a competir pese a no jugarse ya la salvación. Desde los primeros compases mostró personalidad y verticalidad ante un Ilicitano que todavía tenía asuntos pendientes en la clasificación.
El primer golpe llegó muy pronto. En el minuto 6, Borja de la Fuente culminó una rápida transición ofensiva con un disparo preciso dentro del área para adelantar a los conquenses.
Lejos de replegarse, el Quintanar siguió dominando el encuentro y generando peligro con un juego dinámico y eficaz.
Gonpi amplía la ventaja antes del descanso
La superioridad visitante volvió a reflejarse en el marcador poco antes del descanso. Jaime Lorente asistió con calidad a Gonpi, que definió con acierto en el minuto 43 para establecer el 0-2.
El Quintanar incluso pudo ampliar todavía más la diferencia antes de marcharse a vestuarios, dejando una de sus mejores primeras partes del curso.
Segunda parte
Tras la reanudación, el conjunto de Ferrandis mantuvo el control del partido y terminó de sentenciar en el minuto 70. Fita conectó un potente zurdazo para anotar el 0-3, un tanto con valor simbólico al convertirse en el último gol del club en esta etapa en Segunda RFEF.
La única nota negativa para los visitantes fue la lesión de David López en los últimos minutos del encuentro.
Ya en el tiempo añadido, Choco maquilló el resultado para el Elche Ilicitano desde el punto de penalti, dejando el definitivo 1-3.
Un cierre digno pese al descenso
Más allá de la pérdida de categoría, el Quintanar del Rey se despide dejando buenas sensaciones y demostrando que compitió hasta el final en una temporada extremadamente exigente.
El equipo conquense rozó la permanencia y pone fin a su paso por Segunda RFEF con una victoria que refuerza el orgullo del vestuario y alimenta la ilusión de cara al futuro en Tercera Federación.