El mercado de la vivienda en España ha arrancado 2026 con una fotografía tan llamativa como desigual. Mientras enclaves exclusivos superan los 10.000 euros por metro cuadrado, municipios del interior -varios de la provincia de Cuenca- se consolidan como algunos de los más asequibles del país. La brecha no solo es económica, sino territorial, social y cada vez más evidente.
Según el último análisis del portal pisos.com, basado en datos de marzo, el mapa inmobiliario nacional se divide en dos velocidades. En un extremo, el lujo concentrado en las islas y zonas costeras; en el otro, la llamada «España vaciada», donde comprar una vivienda sigue estando al alcance de muchos bolsillos.
Precios en Cuenca
El ranking de los municipios más caros vuelve a estar dominado por Baleares. Localidades como Formentera, con más de 10.000 €/m2, o destinos tan conocidos como Ibiza o Mallorca, mantienen precios impulsados por la demanda internacional y la escasez de suelo.
En estos enclaves, una vivienda media puede superar los 800.000 euros sin dificultad. Factores como el turismo de alto nivel, la inversión extranjera y las limitaciones urbanísticas sostienen un mercado prácticamente inmune a las bajadas.
Frente a ese escenario, la provincia de Cuenca aparece en el informe con una doble lectura que no pasa desapercibida. Por un lado, municipios como Mota del Cuervo (405 €/m2) o Las Pedroñeras (436 €/m2) se sitúan entre los más baratos de toda España. En estas localidades, el precio medio de una vivienda ronda los 50.000 euros, una cifra impensable en otras regiones. Pero hay un matiz clave: el crecimiento.
Las Pedroñeras, conocida como la capital mundial del ajo, ha experimentado un aumento del 30,08 % en el precio de la vivienda en solo un año. Un dato que la coloca entre los municipios con mayor subida de todo el país, al nivel de destinos turísticos consolidados.
¿Qué está pasando en el interior?
Este fenómeno refleja un cambio de tendencia. Aunque los precios siguen siendo bajos, algunos pueblos del interior comienzan a atraer interés por varias razones: viviendas asequibles, menor saturación urbana y nuevas formas de trabajo que permiten vivir lejos de las grandes ciudades.
Sin embargo, el contraste sigue siendo extremo. Tal y como señala el portavoz de pisos.com, el precio de una vivienda en Formentera equivale al de más de treinta en municipios como Albalate del Arzobispo.
En cualquier caso, los datos confirman que el mercado inmobiliario español ya no se puede entender como un todo homogéneo. Entre el lujo de las costas y el renacer del interior, Cuenca empieza a ganar protagonismo en un tablero donde, hasta ahora, jugaba en silencio.