Lo que comenzó como una propuesta para celebrar el Día Internacional de las Familias terminó convirtiéndose este lunes en el pleno ordinario del mes de abril en el Ayuntamiento de Cuenca en un crudo enfrentamiento sobre la coherencia política y los modelos sociales. La moción, presentada por Vox, solicitaba colgar una bandera representativa de la familia en el balcón del Ayuntamiento el próximo 15 de mayo. Sin embargo, el bloque de la izquierda (PSOE y Cuenca en Marcha) bloqueó la iniciativa al considerar que el símbolo propuesto era «excluyente» y no representaba la diversidad de la sociedad conquense.
Un modelo «normativo» frente a la diversidad
El concejal de Vox, Rafael Rodríguez, abrió el debate mostrando físicamente una bandera. Para Rodríguez, la imagen representa «el sentir mayoritario» de la sociedad. Sin embargo, la oposición de izquierdas no tardó en reaccionar.
María Ángeles García (Cuenca en Marcha) fue la primera en señalar que la bandera presentada es la que utiliza el colectivo Abogados Cristianos y criticó que se intentara imponer un modelo único. «Las familias conquenses son diversas con hijos y sin hijos, son familias monoparentales o monomarentales, son familias reconstituidas, son familias de parejas heterosexuales, de parejas homosexuales, personas que viven solas pero forman redes sociales, abuelos y abuelas que sostienen unidades familiares. En definitiva, no hay una única familia, tampoco en Cuenca. Hay muchas formas de familia», defendió, calificando la propuesta de Vox como una visión «normativa» que ignora la realidad actual.

Acusaciones de «cinismo» e incoherencia
El momento más tenso llegó con la intervención de la concejala de Servicios Sociales, Estela Soliva (PSOE), quien acusó a Vox y PP de un «cinismo preocupante». Soliva recordó que, hace apenas dos años, ambos partidos se oponían frontalmente a colgar cualquier bandera no oficial (como la LGTBI o la Trans) apelando a la ley y a sentencias judiciales.

«Sus principios son elásticos cuando la bandera la traen ustedes debajo del brazo», sentenció Soliva, afeando que ahora la derecha considere que las sentencias son «contradictorias» para justificar su propuesta. «lo que han demostrado hoy es que el impedimento para ustedes no era la ley, sino a lo que representaba la bandera que se ponían en los balcones. Y lo que era intolerable para ustedes, ahora incluso lo promueven. Y eso sí, siempre que pase por el filtro ideológico que ustedes consideren».
El PP apoya la causa por «coherencia»
Por su parte, el Partido Popular mantuvo una postura de equilibrio. Marta Segarra reafirmó que su grupo prefiere que solo ondeen banderas oficiales, pero subrayó que, dado que el actual equipo de Gobierno ya utiliza el balcón para otras causas sociales, la familia no debería ser menos.

«Apoyamos que ondee como muestra de apoyo de esta corporación a la familia y la voluntad de favorecer este núcleo fundamental», explicó Segarra.
Intento de acuerdo ‘in extremis’
En el turno de réplica, Rodríguez intentó salvar la votación proponiendo al resto de grupos que, si no les gustaba su bandera, se buscara otra que incluyera todos los modelos mostrados por la izquierda.
Sin embargo, el guante no fue recogido. La izquierda mantuvo su negativa, argumentando que el fondo de la moción seguía siendo una imposición ideológica. Finalmente, la propuesta fue rechazada con 13 votos en contra (PSOE y CeM) frente a los 11 a favor de PP y Vox. Cuenca no tendrá, de momento, bandera de las familias en su balcón consistorial.
El Ayuntamiento de Cuenca ha vivido un intenso debate demográfico tras la moción presentada por Vox para combatir la «sangría» de nacimientos en la capital, que en 2023 tocó suelo con apenas 322 alumbramientos. La propuesta, que incluía la creación de un «cheque bebé» municipal y un «Hogar del Bebé» para asesoramiento a padres, ha sido tumbada por el bloque de la izquierda (PSOE y Cuenca en Marcha), que tacha las medidas de «parches» y defiende que la verdadera solución pasa por los servicios públicos y la inmigración.
Vox: Un «órdago» presupuestario por la natalidad
El concejal de Vox, Rafael Rodríguez, ha sido tajante al calificar la inversión en natalidad como «la más eficaz y rentable» para garantizar la supervivencia de la ciudad. Rodríguez no se ha guardado nada y ha lanzado un guante directo al equipo de Gobierno: ha condicionado el apoyo de su grupo a los futuros presupuestos municipales a la inclusión de estas partidas económicas.
La moción de Vox se articulaba en torno a dos ejes de actuación inmediata. El primero, instar a la Concejalía de Hacienda a estudiar un cheque bebé de cuantía suficiente para paliar la penalización laboral que sufren las mujeres por la maternidad mediante la contratación de asistencia externa. El segundo, la licitación de edificios municipales vacíos para albergar el «Hogar del Bebé», un servicio de acompañamiento profesional y apoyo a la crianza para padres y madres.
La izquierda y la oposición de progreso: «Ayudas aisladas que no dan estabilidad»
Desde las filas del equipo de Gobierno (PSOE y Cuenca nos Une) y la bancada de Cuenca en Marcha, la respuesta ha sido de rechazo frontal, aunque compartiendo el diagnóstico de la gravedad del problema. Pablo García (Cuenca en Marcha) ha criticado que estas ayudas monetarias «no vienen a resolver los motivos reales por los que la gente no tiene hijos, no es suficiente» y ha pedido centrar el esfuerzo en trabajo estable, salarios dignos y una vivienda asequible “para que una familia pueda tener hijos”.
Por su parte, la concejala de Servicios Sociales, Estela Soliva (PSOE), ha enumerado la batería de recursos que ya existen (Plan Corresponsables,gratuidad en las escuelas infantiles de cero a tres años) y ha introducido un factor que ha incomodado a la bancada de la derecha: la inmigración.
«Sin el aporte de las personas nacidas fuera de España, el saldo natural sería negativo. La inmigración es hoy un mecanismo de sostenibilidad, pero para ustedes es un factor incómodo», ha replicado Soliva, acusando a Vox de ser incoherente al pedir natalidad mientras defienden la «expulsión de inmigrantes».
El PP apoya, pero pide un plan «más ambicioso»
El Partido Popular, representado por Soledad Blanco, ha votado a favor de la moción «por coherencia», recordando que ellos ya presentaron una iniciativa similar en febrero de 2025 que fue rechazada. No obstante, Blanco ha instado a Vox a no quedarse en «medidas aisladas» y a integrarlas en un Plan Municipal de Natalidad estructural que perdure en el tiempo. Vox ha aceptado estas incorporaciones en el último momento, admitiendo que su propuesta era «parcial» para intentar buscar, sin éxito, la abstención de la izquierda.
Votación final
Finalmente, la aritmética del Pleno se ha impuesto de nuevo. La moción ha sido rechazada por 13 votos en contra (PSOE y Cuenca en Marcha) frente a los 11 a favor (PP y Vox). Rafael Rodríguez ha cerrado el debate con ironía, señalando que las soluciones tendrán que esperar a «otra corporación municipal» tras las próximas elecciones.