Dardos y refranes en el Pleno por las ratas: acuerdo unánime para licitar un plan de plagas en Cuenca

El PP denuncia “abandono” por la proliferación de roedores mientras el Gobierno admite retrasos, pide disculpas y promete un contrato “innovador” con nuevas tecnologías de control

La presencia de roedores en las calles de Cuenca ha pasado de las redes sociales al Salón de Plenos. Lo que para muchos vecinos es una preocupación diaria por la salubridad, para la corporación municipal se convirtió este jueves en un intenso debate sobre gestión, plazos burocráticos y dardos literarios. El resultado, sin embargo, fue un consenso poco habitual: los 24 concejales votaron a favor de licitar, de manera «inmediata y urgente», un nuevo plan de control de plagas.

El PP denuncia «abandono institucional»

El concejal popular Agustín Segarra fue el encargado de abrir fuego. Su exposición no escatimó en críticas a la imagen que la ciudad proyecta hacia el exterior. «Vídeos y fotografías de estos ‘indeseables visitantes’ corren por redes sociales, y esa es la imagen que se llevan nuestros turistas», lamentó. Para el PP, la proliferación de ratas en zonas de contenedores no es un hecho aislado, sino el «fiel reflejo» de un deterioro en los servicios públicos básicos.

Foto: Agustín Segarra/ Néstor Robayna

El dato clave de la moción popular fue la caducidad del contrato: el servicio con la empresa encargada finalizó oficialmente en junio de 2024, tras agotarse las prórrogas de una licitación que databa de 2018. «La primera gestión previene; la segunda siempre llega tarde», sentenció Segarra, acusando al equipo de Gobierno de sustituir la planificación por la «improvisación y la propaganda».

La respuesta del Gobierno: disculpas y «tecnología punta»

La postura del equipo de Gobierno fue de un equilibrio complicado. El concejal de Medio Ambiente, Alberto Castellano, comenzó con un refrán («Ratón que no sabe más de un horado, aquel tapado presto le toma el gato«) que caldeó el ambiente, pero rápidamente pasó a la autocrítica. «Parten ustedes de una verdad: no tenemos contrato en vigor y pido disculpas por ello», admitió con inusual claridad.

Foto: Alberto Castellano/ Néstor Robyana

Castellano atribuyó este «limbo» a la carencia de personal en el servicio de Medio Ambiente y a la complejidad de redactar unos pliegos que, según prometió, serán «innovadores». El nuevo contrato incluirá el sistema SmartPipe, una tecnología de monitorización y captura digital en el alcantarillado que reduce el uso de venenos químicos y mejora la eficacia.

Sin embargo, el concejal quiso desmentir que la ciudad esté desprotegida. Según un informe técnico que esgrimió durante la sesión, se han realizado 759 servicios: “más de 80 actuaciones que se hacen de manera habitual en los 13 sectores de la población, en las ocho pedanías, y hasta un total de 80 actuaciones, también incluyendo todos los edificios municipales propiedad de esta Administración”.

Y se han atendido 73 avisos ciudadanos de forma proactiva. «Que no haya contrato no significa que no se esté trabajando; los técnicos están por encima de lo previsto inicialmente», defendió.

Vox y Cuenca en Marcha: del bienestar animal a la gestión de FCC

El debate sumó matices desde el resto de la oposición. Rafael Rodríguez (Vox) sugirió que la alimentación de las colonias felinas callejeras podría estar favoreciendo indirectamente a los roedores al dejar alimento disponible en la vía pública. Castellano le recordó que la Ley de Bienestar Animal obliga a la administración a atender dichas colonias, aunque destacó que ya se están realizando cursos de formación para que los alimentadores lo hagan de forma correcta.

Foto: Rafael Rodríguez/ Néstor Robayna

Por su parte,  el concejal Pablo García (Cuenca en Marcha) fue más duro con la empresa de limpieza viaria. «Si se toman medidas y sigue habiendo ratas, es que algo falla. Blanco y en botella», señaló, instando al Gobierno a vigilar más de cerca a FCC y sugiriendo la «municipalización» del servicio como solución a largo plazo.

Foto: Pablo García/ Néstor Robayna

Un cierre entre refranes y «el fango»

El turno de réplica volvió a los dichos populares. Segarra (PP) contestó al concejal socialista con un «Excusatio non petita, accusatio manifesta», afeando que el Gobierno intentara «tirarse al fango» en lugar de aceptar la moción como una propuesta constructiva. «Si todos estamos de acuerdo, no sé qué estamos debatiendo», concluyó el edil popular ante la evidencia de que su propuesta iba a salir adelante.

El alcalde, Darío Dolz, cerró dando paso a una votación que no dejó lugar a dudas: unanimidad total para sacar a Cuenca del «agujero» de las plagas.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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