La última decisión de Mercadona provoca una avalancha de críticas en Cuenca: «comprar en el barrio, tienda de toda la vida»

Facebook se llena de comentarios mayoritariamente negativos a la decisión de Mercadona

La decisión de Mercadona de sustituir la pescadería tradicional por un modelo de autoservicio ha desatado una intensa reacción entre los lectores de El Digital de Cuenca. La cadena apuesta por vender el pescado ya limpio, cortado y envasado en bandejas, eliminando progresivamente el mostrador con atención directa, una medida orientada, según la compañía valenciana, a agilizar la compra.

Sin embargo, la respuesta en redes sociales ha sido mayoritariamente crítica, con decenas de comentarios que reflejan rechazo frontal al cambio.

Uno de los reproches más repetidos tiene que ver con el impacto en el pequeño comercio y las pescaderías de barrio. “Mercadona es como el caballo de Atila, donde se implanta hunde los negocios de la zona”, señala un usuario. En la misma línea, otro comentario apunta: “Lo que hay que hacer es comprar en las tiendas de la gente de tu ciudad y dejar el dinero donde vives”.

También hay quienes ven en esta decisión una oportunidad para el comercio tradicional: “¿Quién gana aquí??? Los pescadores que tienen su pequeña pescadería o sus puestos en mercados municipales…”, plantea un lector. Otros van más allá y anuncian un cambio en sus hábitos: “Pues iremos a comprar a los mercados de siempre, en las pescaderías de verdad” o “Pues habrá que dejar de comprar pescado en Mercadona”.

El rechazo al modelo de bandejas también se centra en la percepción de calidad y precio. Algunos usuarios critican que el pescado envasado es más caro: “El otro día comparando el precio de la dorada en pescadería a 9,95 en bandeja a 18,50… me parece un robo”. En esa línea, otro comentario denuncia: “Al pescado que venden envasado le han triplicado y cuadruplicado el precio, hay que fijarse en el precio por kg, no en el precio por envase”.

La cuestión medioambiental también aparece entre las críticas. “Ahora será automierda con plásticos”, resume un usuario, mientras otro añade: “¿En qué quedamos? ¿Que no queremos plásticos? ¿Y ahora vendrá todo el pescado así?”.

Otro de los puntos clave del debate es la pérdida del trato humano. Para muchos clientes, la pescadería no era solo un punto de venta, sino un espacio de confianza. “Comprar en el barrio, tienda de toda la vida”, reivindica un comentario, mientras otro lamenta la desaparición del modelo tradicional: “El problema es que ya solo queda una pescadería tradicional”.

También hay críticas al modelo empresarial de la cadena: “Mercadona y su modelo monopolístico” o “Disparate que sólo puede salir de un oligopolio”, señalan algunos usuarios.

Además, varios comentarios reflejan desconfianza hacia la calidad del producto y el modelo de negocio en general: “Encima de que no es muy bueno, ahora es más caro, yo compro en las pescaderías” o “Mercadona está sobrevalorado”.

Incluso hay quienes alertan del impacto en el tejido comercial de la ciudad: “La gran superficie se han cargado todas las pescaderías de Cuenca… y ahora nos quieren meter el pescado en bandejas”.

Aunque algunas voces defienden el autoservicio —“¿Y por qué tiene que estar mal un autoservicio de pescadería?”—, lo cierto es que predominan claramente las opiniones negativas.

La polémica evidencia un choque entre dos modelos: el de la compra rápida y estandarizada frente al comercio tradicional basado en el trato directo, la confianza y la personalización. En Cuenca, al menos en redes, la balanza parece inclinarse claramente hacia este último.

Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Cuenca y El Digital de Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio y VOZ Castilla-La Mancha.
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