El REBI Cuenca sumó una nueva derrota a domicilio este sábado tras caer por 28-24 ante el Frigoríficos del Morrazo Cangas en un encuentro marcado por una primera parte muy por debajo de su nivel. El 16-8 al descanso resultó una losa demasiado pesada para un equipo conquense que, pese a reaccionar tras el paso por vestuarios, no logró completar la remontada.
Primera parte para olvidar
El inicio fue equilibrado, con intercambio de goles hasta el 2-2 firmado por Nacho Pizarro en los primeros minutos. Sin embargo, el partido cambió rápidamente de rumbo. Un parcial de 4-0 permitió a los locales abrir brecha (6-2, minuto 10), obligando al técnico Lidio Jiménez a detener el juego.

El tiempo muerto no surtió efecto. El REBI Cuenca se mostró errático en ataque y sin capacidad de ajuste en defensa, especialmente en su sistema 6:0. Las pérdidas y la falta de fluidez ofensiva facilitaron las transiciones del conjunto gallego, que fue ampliando su ventaja hasta alcanzar un contundente 16-8 al descanso.
El contexto tampoco ayudaba: los conquenses llegaban tras jugar entre semana y con un viaje exigente, una acumulación de esfuerzos que volvió a evidenciar las dificultades del calendario de la Liga ASOBAL.
Reacción insuficiente tras el descanso
La segunda mitad mostró una cara muy distinta del conjunto conquense. Con la entrada de Arguillas en portería, el equipo ganó solidez defensiva y pudo correr más. Apostó por variantes ofensivas, incluyendo el ataque con siete jugadores con dobles pivotes, lo que le permitió recortar distancias y meterse en el partido.
Los nervios aparecieron en el cuadro local, y el REBI Cuenca dispuso de varias oportunidades para situarse a solo dos goles. La más clara llegó desde los siete metros, pero Perbela no logró convertir el lanzamiento. El propio Perbela y Fede Pizarro fueron de los más destacados en esta fase de reacción.

El partido, sin embargo, también se complicó con la descalificación de Tavares tras tres exclusiones, lo que limitó las opciones defensivas en los minutos finales. A ello se sumó un ambiente muy intenso en el pabellón y un desenlace en el que los locales supieron gestionar su ventaja.
Un tropiezo que no empaña la temporada
Pese a la derrota, el REBI Cuenca mantiene una situación relativamente cómoda en la tabla, con 21 puntos —la gran mayoría logrados en casa— que le sitúan cerca de la permanencia virtual. Además, el equipo sigue con la mirada puesta en la fase final de la Copa del Rey, para la que ya está clasificado.
Tras este encuentro, el conjunto conquense dispondrá de un parón competitivo antes de volver a la pista el próximo 8 de mayo, cuando visitará al BM Granollers, en una nueva oportunidad para romper su mala dinámica lejos de casa.