Mientras buena parte del país vive un episodio de calor adelantado, con temperaturas más propias de junio que de abril, la otra cara del tiempo se ha dejado notar con fuerza en la provincia de Cuenca. Y es que, en contraste con las máximas cercanas a los 30 grados registradas en muchos puntos, algunas localidades han amanecido estos días con un frío más propio del invierno.
Este miércoles ha dejado una imagen llamativa en Castilla-La Mancha. Una diferencia térmica muy acusada entre el día y la noche. Así, mientras el sol apretaba durante las horas centrales, de madrugada los termómetros han caído con fuerza en zonas del interior, especialmente en áreas de montaña y valles.
El caso más destacado se ha registrado en Salvacañete, donde la temperatura mínima ha descendido hasta los 5 ºC, convirtiéndose en el valor más bajo de toda la región. Muy cerca se ha quedado Mira, también en la provincia de Cuenca, con 5,1 ºC.
El ranking de las temperaturas más bajas de la jornada lo completan Molina de Aragón, en Guadalajara, con 7,2 ºC; el entorno del pantano de Vado, con 7,7 ºC; y Beteta, de nuevo en la provincia conquense, con 7,8 ºC.
Altas temperaturas diurnas
Estos registros contrastan de forma clara con las altas temperaturas diurnas que se están registrando estos días, impulsadas por una masa de aire cálido que está elevando los termómetros de forma generalizada. La combinación de cielos despejados y aire seco favorece precisamente estas grandes oscilaciones térmicas, con noches frescas y días muy cálidos.
De cara a los próximos días, se espera que esta situación tienda a suavizarse ligeramente, aunque el ambiente seguirá siendo más cálido de lo habitual para esta época del año. También aumentará la inestabilidad, con posibilidad de chubascos y tormentas en distintos puntos, lo que podría contribuir a reducir estas diferencias tan marcadas entre el día y la noche.