12 millones y medio de euros. Esa es la cantidad del remanente líquido de tesorería de la Diputación que el Pleno aprobó este miércoles. La vicepresidenta tercera, Emma Cano, detalló que esa partida se destinará a distintas inversiones municipales y obras de emergencias. También a ayudas para Cáritas, el Museo de Semana Santa, el campus musical de Mota, el Plan de Caminos, diferentes instalaciones deportivas, etc.
Todo ello se someterá a exposición pública en el BOP (Boletín Oficial de la Provincia) para permitir las alegaciones pertinentes.


«Tendría que darles vergüenza»
En el turno de réplica, el diputado del PP, Cayetano Solana, contestó que los conceptos de las partidas detalladas por Cano eran «generalidades». Denunció que los fondos no se reparten de forma transparente para que todos los pueblos puedan ser beneficiarios en igualdad de condiciones.
Incluso llegó a ironizar sobre el modo en que se había redactado la memoria: «¿La ha generado una aplicación de Inteligencia Artificial?», preguntó. Además, constató que la inversión municipal prioriza municipios socialistas, lo cual no cumple su condición de «calidad de igualdad». «¿Dónde se van a invertir los convenios con la Junta para arreglar caminos?», continuó preguntando. El diputado provincial pidió más información sobre la inversión en Salinas de Belinchón. Y concluyó con lo que consideró «lo más flagrante, los 2 millones de euros que se reparten entre pueblos del PSOE». A su juicio, «no se puede hacer ojos ciegos ante esta fanfarronada sin pudor».
La diputada Cano contestó que las subvenciones nominativas no son partidistas y que no llegan al 4% del total de ayudas que concede la Diputación: «¿Esto es abusivo?», preguntó al popular. Insistió en que son partidas motivadas y con conocimiento directo del territorio, escuchando a todos sin distinción. «No es un cheque en blanco», aseveró.
Sobre el supuesto uso de la IA, justificó su utilización con el argumento de que «ya es usada por muchas administraciones como una herramienta más, sin que eso sustituya el criterio humano». Solana insistió en que la IA no ha sido una «ayuda», sino que «ha engordado» la memoria y denunció que solo ha servido para incluir «frases rimbombantes». Reprochó a Cano que el desglose de inversiones, sobre todo en Salinas, responde al «clientelismo y sectarismo» del equipo socialista. Sin embargo, Cano concluyó que no se «puede fiar» de la palabra del PP por su falta de apoyo a las cuentas de la institución provincial.
El presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana, quiso terciar en la polémica y puntualizó que, en la época del mandato popular, las subvenciones no eran «nominativas, sino extraordinarias». En definitiva, se mostró convencido de que los 12,5 millones de euros de remanente van a conseguir buenos resultados y cubrirán muchas necesidades, como si fueran un plan de obras y servicios.