Entre piedra, agua y leyenda: así son los tres pueblos mágicos de Cuenca

Muy distintos entre sí, pero unidos por la historia, la arquitectura y la naturaleza

La provincia de Cuenca reúne algunos de los enclaves reconocidos como Pueblos Mágicos de España, un distintivo que pone en valor su patrimonio, su identidad cultural y la riqueza de sus paisajes. Entre ellos destacan Belmonte, Beteta y Buendía, tres localidades muy distintas entre sí, pero unidas por la historia, la arquitectura y la naturaleza que las rodea.

En la Mancha conquense se encuentra Belmonte, una villa con profundas raíces históricas que se remontan incluso a la época visigoda. Su mayor esplendor llegó con el Marquesado de Villena, etapa en la que se levantaron sus principales joyas patrimoniales.

El castillo de Belmonte es uno de sus grandes símbolos. De estilo gótico-mudéjar y con planta estrellada, es una construcción singular en España. En su interior destacan espacios como el Salón Regio o el Oratorio, además de sus espectaculares artesonados.

Castillo de Belmonte (Cuenca) / Foto: Turismo JCCM

Muy cerca se levanta la Colegiata de San Bartolomé. Su coro historiado, considerado el más antiguo del país, y sus trece capillas del siglo XVI reflejan la importancia artística de la localidad. Pasear por Belmonte es adentrarse en siglos de historia.

Beteta

En plena Serranía de Cuenca se encuentra Beteta, un pueblo donde el patrimonio histórico convive con un entorno natural imponente. Su iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la Plaza Mayor porticada mantienen la esencia tradicional de la zona.

El gran atractivo de Beteta está en su paisaje. La Hoz del río Guadiela forma un espectacular cañón de paredes que alcanzan los 80 metros de altura, ofreciendo una imagen de gran fuerza natural. A poca distancia se encuentra el Real Sitio de Solán de Cabras, un entorno histórico ligado a sus aguas termales. Allí, naturaleza y bienestar se combinan en un paisaje de gran serenidad.

Beteta (Cuenca) / Foto: Turismo JCCM

Buendía 

En la comarca de la Alcarria conquense se sitúa Buendía, rodeada por el embalse que lleva su nombre y por la Sierra de Altomira. Su trazado urbano conserva calles concéntricas y restos de antigua muralla.

Desde sus miradores se pueden contemplar vistas amplias del embalse y del entorno natural. Un paisaje donde el agua y la roca se encuentran en equilibrio.Destacan también las cuevas del cerro, antiguas cavidades excavadas en piedra arenisca que se utilizaban para conservar vino. Y, junto a ellas, las hoces del Guadiela completan un entorno de gran belleza y tranquilidad.

Buendía (Cuenca) / Foto: Turismo JCCM

Belmonte, Beteta y Buendía representan tres formas distintas de entender Cuenca. Historia, naturaleza y patrimonio se unen en estos pueblos que invitan a descubrir una provincia auténtica y llena de encanto.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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