Un cartel de Tomás Bux despierta emoción en un pueblo de Cuenca por una gran procesión en mayo

El cartel del Domingo de Procesiones enciende la expectación en un municipio conquense ante una cita marcada por la fe, la historia y la identidad

Carboneras de Guadazón se prepara para vivir el próximo 10 de mayo su Domingo de Procesiones, una de las citas más esperadas del calendario local. El cartel anunciador de este año, firmado por el maestro ceramista conquense Tomás Bux, trasciende su función informativa para convertirse en una síntesis visual de la memoria, la devoción y la identidad del pueblo.

«Un reto cargado de historia y emoción»

El artista ha compartido con El Digital de Cuenca el significado personal de este encargo. «Cuando me lo comunicó el alcalde, don Carlos Arteche, me alegré muchísimo, porque sabía que había mucha historia en este municipio», explica Bux. «Luego me puse un poco nervioso… pero tiré para adelante. Era para mí un gran reto hacer este cartel». En la misma línea, añade: «He intentado ser fiel a la esencia del pueblo, a su historia y a lo que representa esta celebración. Cada elemento tiene un porqué». Y remarca: «Tenía que transmitir la fe, no solo hacer un cartel bonito, sino conseguir que la gente lo sintiera».

La Santa Hijuela, centro de la devoción

En primer plano, los frailes dominicos sostienen la Santa Hijuela, reliquia de gran valor espiritual donada por la Marquesa de Moya, que actúa como eje simbólico de la composición.

Fe, arquitectura y solemnidad

Sobre la escena emergen el Panteón de los Marqueses de Moya y el Convento de Santa Cruz, junto a la representación de la Santa Hijuela bajo palio, evocando el momento más solemne de la celebración.

Memoria histórica y raíces compartidas

En la parte superior, dos soldados recuerdan la batalla de Luchente, origen del milagro que da sentido a la tradición. A su lado, los escudos de Daroca y Luchente refuerzan el vínculo histórico entre territorios.

Fe, identidad y cierre simbólico

En el centro de la obra aparecen Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura, vinculados a la difusión del milagro ante el Papa Urbano IV, quien instauró en 1264 la festividad del Corpus Christi. El conjunto se completa con la puerta del convento y el escudo municipal, donde destacan el castillo de Moya y las carboneras.

Cuando una imagen se convierte en memoria colectiva

El cartel de Tomás Bux no solo anuncia una fecha señalada, sino que construye un puente entre generaciones. Es una obra que invita a mirar la historia con emoción y a reconocer, en cada símbolo, la huella de un pueblo que mantiene viva su tradición. El próximo 10 de mayo, la celebración no solo procesiona: también se reconoce a sí misma en su propia memoria.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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