La recta final del Grupo 5 de Segunda RFEF ha elevado la tensión al máximo. A falta de solo cuatro jornadas, la igualdad es total: no hay campeón definido, tampoco están cerradas las plazas de ‘play-off’ ni decididos los descensos. En ese contexto de incertidumbre absoluta, el duelo de este domingo entre Conquense y Socuéllamos emerge como uno de los más determinantes de la jornada.
Los locales necesitan ganar para mantenerse en la pelea por los cinco primeros puestos, mientras que los visitantes llegan sin margen de error: cualquier resultado que no sea la victoria les acercaría definitivamente al descenso a Tercera RFEF.
Un Conquense obligado a reaccionar
El conjunto dirigido por Rober Gutiérrez atraviesa un momento irregular, con tres jornadas sin conocer la victoria. Los empates ante Sanse y Orihuela demostraron competitividad, pero la inesperada derrota en casa frente al Elche Ilicitano ha complicado su posición en la tabla.
Más doloroso aún fue el último encuentro, donde el equipo dejó escapar dos puntos en el minuto 100 tras un penalti en contra en una acción polémica. Un golpe duro para una Balompédica que había conseguido remontar y que rozó un triunfo de enorme valor.
Pese a ello, el vestuario mantiene la ambición intacta. “Tenemos ganas de reencontrarnos con nuestra mejor versión y la necesidad de ganar transmitiendo buenas sensaciones”, aseguró su técnico en la previa, consciente de que cada detalle puede marcar la diferencia en este tramo decisivo.
Un rival con el agua al cuello
Enfrente estará un Socuéllamos que llega en una situación límite. Con 27 puntos y a seis de la zona de ‘play-out’, el equipo dirigido por Emilio Ferreras necesita sumar de tres en tres para seguir con vida.
Sin embargo, los socuellaminos ya han demostrado a lo largo de la temporada que son un rival incómodo, especialmente lejos de casa. Empates en campos complicados y una victoria a domicilio avalan a un conjunto que compite bien, se muestra sólido en defensa y sabe aprovechar sus oportunidades, especialmente a balón parado.
Desde el cuerpo técnico conquense no se fían lo más mínimo. “Es un equipo que ha dado muchos disgustos, compite bien y tiene recursos para hacernos daño si no estamos a nuestro nivel”, advirtió Rober Gutiérrez.
Bajas, dudas y mucho en juego
El Conquense afronta el partido con contratiempos importantes. No podrá contar con el delantero Álvaro, sancionado tras una campaña en la que ha participado en todos los encuentros, ni con el defensa Luis Martínez. Además, son duda Iñaki Olaortua y Santi Perea, ambos en proceso de recuperación.
Aun así, el técnico confía plenamente en el fondo de armario de su plantilla: “Tenemos alternativas y cero preocupación. La plantilla está muy compensada”.
El choque, correspondiente a la jornada 30, se disputará este domingo a las 17:30 horas en La Fuensanta, con arbitraje de Joaquín Béjar Caballero. Antes de que ruede el balón, los conquenses conocerán el resultado del Getafe B, un factor que puede influir en la lucha por la tercera plaza.
Con tanto en juego y sin margen para el error, La Fuensanta dictará sentencia en un duelo donde la necesidad aprieta… y los sueños siguen en juego.
