La provincia de Cuenca se prepara para un brusco cambio de tiempo a lo largo de los próximos días, con un ascenso notable de las temperaturas hasta el viernes que dará paso a un fin de semana marcado por las lluvias y un acusado descenso térmico. Así lo prevé la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que alerta de un episodio de gran contraste propio de la primavera.
El viernes será, sin duda, la jornada más cálida de la semana en la capital conquense. Los termómetros alcanzarán máximas en torno a los 24 grados, valores suaves y agradables que invitarán a disfrutar del exterior y que se sitúan claramente por encima de lo habitual para estas fechas.
Sin embargo, esta situación dará un giro radical en apenas unas horas. Tal y como ha explicado el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, «el fin de semana podría ser lluvioso por el paso de un frente que traerá aire frío», lo que provocará un cambio significativo en toda la Península.
Sábado de lluvias
En Cuenca, el sábado llegará acompañado de precipitaciones que podrán extenderse durante buena parte del día, en ocasiones con carácter de chubasco. Estas lluvias continuarán previsiblemente el domingo, en una jornada que estará marcada además por un ambiente mucho más frío.
El descenso de las temperaturas será especialmente notable. De los 24 grados del viernes se pasará a máximas de apenas 11 grados el domingo, lo que supone una caída de más de 10 grados en apenas 48 horas. «En muchos puntos la bajada será de 8 a 10 grados con respecto al día anterior», ha señalado Del Campo, quien advierte de que el domingo será «muy frío para la época, más propio del invierno».
Temperaturas bajas
El ambiente desapacible continuará el lunes, aunque con una ligera recuperación térmica. Las máximas subirán hasta los 16 grados, todavía en valores frescos para esta época del año, aunque más suaves que los del día anterior.
Desde la Aemet se recomienda precaución ante este cambio brusco del tiempo, ya que las precipitaciones podrían ir acompañadas de tormenta y rachas de viento en algunos momentos.
De este modo, Cuenca vivirá un claro ejemplo de la variabilidad primaveral, pasando en cuestión de días de temperaturas casi veraniegas a un escenario frío y lluvioso que obligará a recuperar el abrigo en pleno mes de abril.