La tarde-noche de este domingo dejó un nuevo aviso sobre los peligros de la fatiga al volante en Cuenca. Un turismo colisionó contra un camión frigorífico que se encontraba estacionado en la calle San Cosme, en un siniestro que, afortunadamente, no ha trascendido con consecuencias graves, pero que vuelve a poner el foco en una de las principales causas de accidentes de tráfico: el cansancio.
Según ha informado la Policía Local, todo apunta a que la somnolencia del conductor pudo ser determinante en el choque. La fatiga al volante reduce la capacidad de atención, ralentiza el tiempo de reacción y eleva considerablemente el riesgo de sufrir un accidente, incluso en trayectos aparentemente cortos o dentro del entorno urbano.
Desde el cuerpo policial insisten en la importancia de reconocer los síntomas previos al sueño, como bostezos continuos, pesadez en los ojos, dificultad para mantener la trayectoria o falta de concentración. Ante cualquiera de estas señales, recomiendan detener el vehículo lo antes posible en un lugar seguro.
Además, recuerdan una serie de pautas básicas para evitar este tipo de incidentes: realizar descansos frecuentes en viajes largos, evitar conducir tras jornadas especialmente intensas o con pocas horas de sueño, no sustituir el descanso por estimulantes como el café y optar por pausas activas, como caminar unos minutos para despejar la mente. También aconsejan evitar comidas copiosas antes de ponerse al volante, ya que pueden aumentar la sensación de somnolencia.
Este suceso, aunque sin consecuencias graves, sirve como recordatorio de que la seguridad vial comienza con una conducción responsable y, sobre todo, con un adecuado estado físico y mental al volante.