Ni en la capital, ni en los grandes centros de la región. El hito cultural del año en la provincia de Cuenca ha nacido en un aula de secundaria en un pueblo de Cuenca. Durante el curso 2021-2022, una conversación entre una profesora y sus alumnos de 4º de la ESO destapó una realidad incómoda. Al hojear los manuales de Literatura, la pregunta fue inevitable: ¿Dónde están ellas? Elena Monasor, profesora del Departamento de Lengua y Literatura del IES Cañada de la Encina de Iniesta, recuerda perfectamente ese origen. «Empezaron a reflexionar que en los libros era todo escritores hombres. Apenas había mujeres, salvo las dos o tres de siempre».
Ese debate fue el Big Bang de un proyecto que ha crecido hasta dimensiones que ni los propios docentes imaginaban. Lo que comenzó como una exposición escolar llamada ‘Sombras de la Literatura’, con 18 figuras femeninas rescatadas del olvido, ha evolucionado hasta convertirse en ‘La luz de la sombra’, la muestra que inaugurará en la Casa Palacio de Juan Gesler el próximo 5 de julio el prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.
Del collage escolar a la llamada que lo cambió todo
El proyecto original era visualmente impactante. Los alumnos crearon siluetas reales de escritoras, pero las acompañaron de una réplica exacta en negro: su sombra. «Esa silueta en negro simbolizaba la sombra en la que han estado durante todo el tiempo», explica Elena en una conversación con El Digital de Cuenca. Figuras como Gertrudis Gómez de Avellaneda —la primera mujer que intentó entrar en la RAE y recibió un ‘no’ por respuesta— o María Lejárraga, cuyas obras fueron firmadas por su marido, volvieron a tener rostro gracias a collages hechos con sus propios textos y anécdotas.

Pero el salto a la primera división de la cultura española ocurrió en un taller de teatro en Albacete. Elena y otra compañera le mostraron el dossier a Irene Pardo, directora del Festival de Almagro. «Irene vio las fotos y le encantó. Dijo que era una idea chula, original y creativa». Sin embargo, el escepticismo era inevitable. «Nosotros decíamos: ‘Esto es como si Almodóvar te dice que te va a llamar’. Irene tiene mil cosas, no se va a parar en nuestro proyecto».

Pero la llamada llegó. Y con ella, una reunión por Zoom que cambió la escala de todo. El proyecto no solo se integraba en el festival, sino que contaba con el respaldo científico de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y la mediación de profesionales como la actriz Victoria Sandoval.
Conectar con el Siglo de Oro a través de una canción de hoy
La nueva fase del proyecto, titulada ‘La luz de la sombra: mujeres, oficios y genealogía del siglo XXI’, busca algo más profundo que un simple trabajo académico. El reto actual para los alumnos de 1º de Bachillerato es conectar a las mujeres del Siglo de Oro con sus referentes femeninos actuales.
Elena relata con emoción cómo fue la primera sesión de mediación. Los alumnos esperaban «una chapa de tres horas», pero se encontraron bailando, saltando y reflexionando. «Les pidieron canciones que les gustaran y que explicaran por qué. Casi todos eligieron temas que les recordaban a sus madres o abuelas. Entonces les preguntaron: ¿Qué labores en la sombra hacen esos referentes por ti? Me cuidan, me dan de comer…».

Ese fue el ‘clic’. Los estudiantes comprendieron que las mujeres del Siglo de Oro que hoy investigan (científicas, religiosas, actrices) hacían lo mismo, trabajar en la sombra para que el mundo funcionara. Ahora, cada silueta que preparen para Almagro incluirá elementos personales de sus madres o tías: «El fonendoscopio de una madre enfermera o el pañuelo de una abuela».
Tras una sesión de mediación el 17 de marzo, los estudiantes expresaron su entusiasmo con palabras como «ganas, felicidad e ilusión».

Actualmente en fase de investigación, los alumnos preparan los collages, podcasts y audios que conformarán la exposición. Más allá del contenido académico, la experiencia fomenta la cooperación, la empatía y la perspectiva de género. Les obliga a cuestionar la narrativa histórica tradicional y a tomar conciencia de las dificultades y logros de las mujeres. «El objetivo principal es que vean que se avanza muchísimo, pero que no somos iguales», subraya una docente, enfatizando la búsqueda de una igualdad real.
Un reto contra el olvido (y contra el algoritmo)
El trabajo no es fácil. Mientras que en la primera etapa era sencillo encontrar información de autoras como María Zambrano, ahora el festival les ha retado con figuras casi desconocidas. «Nos han puesto a una actriz que se llama ‘La Bezona’. Yo es la primera vez que la oía en mi vida», confiesa Elena. «El reto es ese: hay muy poca información y tenemos que agarrarnos a lo poco que nos pasa la Universidad».

En total, el IES Caña de la Encina recreará cinco figuras (de un total de 15 entre tres institutos participantes de zonas como Madrigueras en Albacete y un instituto de Almagro) que abarcan desde la filosofía y la ciencia hasta el mundo empresarial de los siglos XVI y XVII.
Reivindicar la educación pública en tiempos difíciles
Para Monasor, este proyecto es también una respuesta al «malestar docente» y al desprestigio que a veces sufre la profesión. «Estamos viviendo situaciones de violencia, problemas de comportamiento… los profesores están asqueados». Por eso, llevar a sus alumnos a Almagro el 5 de julio, en pleno periodo de vacaciones, tiene un valor simbólico enorme.

«El 5 de julio yo podría estar de vacaciones, pero me voy a Almagro con ellos. Lo vivo con una ilusión tremenda porque quiero que se vea que, cuando hay predisposición, en los centros educativos se hacen cosas importantes». El director del centro, Juan Francisco , también vive este hito como el «colofón» perfecto a su etapa de dirección ya que se encuentra en sus últimos años al frente del instituto.
En abril se presentará oficialmente la programación en Almagro. La participación culminará con la presencia de los alumnos en Almagro, donde no solo expondrán su trabajo, sino que también serán protagonistas en una rueda de prensa.. Porque, como dice su profesora, después de verlos conectar con la historia, bailar y emocionarse, este proyecto ya es «insuperable» en su carrera. Las sombras de Iniesta están listas para brillar bajo el sol de Almagro.
Para el IES Cañada de la Encina, esta iniciativa es un motivo de orgullo que prestigia al centro y pone en valor la dedicación del profesorado. Es la prueba de cómo un proyecto nacido de la curiosidad estudiantil puede llegar a tener eco nacional, arrojando luz sobre las mujeres que la historia se empeñó en dejar en la sombra y conectando su legado con las generaciones futuras.
/Foto: Proyecto instituto Iniesta/ IES Cañada de la Encina de Iniesta/


