Este lunes 30 de marzo, Cuenca se preparará para vivir una de sus citas más solemnes de Semana Santa. La Procesión Penitencial del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, que este año cumple 30 años de historia, promete un recorrido cargado de emoción, silencio y espiritualidad, donde cada paso invitará a la reflexión y al recogimiento.
Un recorrido cargado de historia y devoción
Con un marcado espíritu de penitencia, esta procesión revive la esencia de la Semana Santa castellana de antaño. Su silencio absoluto y su sobriedad impecable hacen que cada paso sea un momento de reflexión y recogimiento, impregnado de significado y tradición.
La jornada comenzará con la misa de hermanos en el altar mayor de la Catedral de Cuenca, presidida por el obispo de la Diócesis, monseñor José María Yanguas Sanz, antes de que a las 21:30 horas dé inicio oficialmente la procesión. Durante el recorrido, el paso serán acompañados por canto gregoriano interpretado por el Coro Alonso Lobo, alternando con el repicar de la campana y el «llanto» del ronco tambor, mientras se rememorarán las siete palabras de Jesús en la Cruz.
El transeúnte se sentirá transportado a otra época, contemplando el desfile penitencial de la Vera Cruz, deteniéndose en cada esquina para escuchar los sermones de las Siete Palabras, y dejándose envolver por los salmos gregorianos que acompañan al cortejo, mientras los velones iluminan la noche. Es un instante en el que el tiempo parece detenerse y la historia cobra vida.
Las siete palabras de Jesús: un itinerario de fe
La primera palabra será proclamada por el obispo en la Santa Iglesia Catedral Basílica de Cuenca.
En el Convento de las Esclavas del Santísimo Sacramento, el hermano seminarista Álvaro Rozalén Calonge tomará la palabra. La tercera intervención tendrá lugar en el Oratorio de San Felipe Neri, a cargo del hermano Juan Minaya Nuño. La cuarta palabra se escuchará en la antigua iglesia de San Andrés, pronunciada por la hermana Ana María Cueva Medina. Los hermanos mayores de 2026, Héctor Soria Serrano y Miriam Soria Serrano, predicarán en la iglesia de El Salvador y en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, respectivamente. La séptima palabra llegará en la iglesia de San Esteban, de la mano del vicario general Antonio Fernández Ferreros. El cierre de la procesión será en San Esteban, con la entrada de la hermandad y el canto del Miserere interpretado por todos los presentes, marcando un final cargado de emoción y recogimiento.
Una cita imprescindible de Semana Santa en Cuenca
Con 30 años de historia, la Procesión Penitencial del Santísimo Cristo de la Vera Cruz se ha consolidado como una de las experiencias más auténticas de la Semana Santa conquense. Locales y visitantes serán invitados a recorrer sus calles en silencio, a escuchar la única campana, el único tambor y a vivir una noche de reflexión, fe y tradición que conectará pasado y presente. En Cuenca, cada paso será un susurro de historia, cada campanada un latido del alma. La Vera Cruz recordará que la Semana Santa no solo se ve, se siente.