El refugio de Alberto San Juan está en un pequeño pueblo de Cuenca: «Es mi pueblo, mi raíz»

Hay lugares a los que uno viaja y otros a los que, simplemente, necesita volver. Para Alberto San Juan, uno de los actores más conocidos del cine y el teatro español, ese punto de retorno está en la provincia de Cuenca.

No se encuentra en una gran ciudad ni en alguno de los destinos habituales de las celebridades. Está a orillas del río Escabas, rodeado de montañas, bosques y los característicos campos de mimbre de la Serranía conquense.

Se trata de Cañamares, un pequeño municipio de apenas 457 habitantes que ocupa un lugar privilegiado en la historia personal y familiar del intérprete.

Y no se trata de una simple relación lejana con el pueblo.

El propio Alberto San Juan lo dejó muy claro en una entrevista concedida a El Digital de Cuenca: «Es mi pueblo, mi raíz. Me crié en Madrid, pero mi lugar de referencia es Cañamares».

El pueblo de Cuenca al que Alberto San Juan siempre vuelve

El vínculo procede de la familia materna del actor.

Su abuelo, Pedro Guijarro, era natural de Cañamares y su madre pasó allí su infancia. San Juan explicó a este periódico que su vida ha transcurrido de algún modo entre Madrid y Cuenca, manteniendo siempre a esta pequeña localidad serrana como uno de sus grandes puntos de referencia personales.

La historia viene, además, de muy atrás.

RTVE dedicó en 2010 uno de sus programas Volver con… precisamente al regreso de Alberto San Juan a Cañamares. La televisión pública explicaba entonces que allí se encuentra buena parte de la familia materna del actor y que pasó muchos veranos de su infancia en el municipio.

Con el paso de los años esa relación no desapareció. Al contrario.

RTVE señalaba que San Juan sentía cada vez más la necesidad de regresar al municipio para «recuperar sus raíces y sentirse cerca de los suyos».

Los veranos de Alberto San Juan en Cuenca

Cañamares fue para el actor mucho más que el lugar de procedencia de su familia.

Allí pasó buena parte de sus vacaciones cuando era niño junto a tíos y primos. Incluso conserva recuerdos vinculados a algunos de los negocios familiares del municipio.

RTVE recordó que cuando era pequeño acompañaba a uno de sus primos durante el reparto del pan por los pueblos de los alrededores y que parte de su familia estuvo vinculada a la panadería y al hotel de Cañamares.

Calles, familiares, comidas, noches de verano y amigos forman así parte de la particular geografía sentimental del intérprete.

Una relación que continúa décadas después.

«Mi lugar de referencia es Cañamares»

La mejor demostración se produjo en noviembre de 2025.

Alberto San Juan regresó nuevamente a Cañamares, esta vez acompañado por el músico Fernando Egozcue, para ofrecer el espectáculo AMAR ante los vecinos en la Casa de la Cultura.

Antes de subir al escenario atendió a El Digital de Cuenca y explicó por qué para él era tan importante actuar allí.

«Es mi pueblo, mi raíz. Me crié en Madrid, pero mi lugar de referencia es Cañamares».

El intérprete recordaba entonces que su abuelo procedía de esta localidad, que allí había crecido su madre y que él mismo había vivido «entre Madrid y Cuenca». También reconocía que llevaba tiempo queriendo hacer algo en el municipio.

El deseo expresado aquella jornada fue que regresar para actuar pudiera convertirse en algo habitual: «Ojalá se convierta en una costumbre venir de vez en cuando», manifestó.

Un pueblo de solo 457 habitantes en plena Serranía de Cuenca

El escenario elegido por Alberto San Juan para reencontrarse con sus raíces tampoco es un lugar cualquiera.

Cañamares se encuentra a orillas del río Escabas y funciona como una de las puertas de entrada a la Serranía de Cuenca. Según el portal oficial de Turismo de Castilla-La Mancha, cuenta actualmente con 457 habitantes.

Uno de sus elementos más característicos son los campos de mimbre, que cambian de tonalidad según la época del año y ofrecen una de las imágenes más singulares del norte de la provincia.

El río es otro de los grandes protagonistas. Lugares como La Playeta y El Barco son señalados por Turismo de Castilla-La Mancha como dos de los espacios frecuentados durante el periodo estival, mientras que el entorno ofrece posibilidades para senderismo, ciclismo y otras actividades vinculadas a la naturaleza.

A poco más de dos horas de Madrid

Cañamares tiene además una situación que permite convertirlo en una posible escapada desde la Comunidad de Madrid.

La distancia desde Madrid ronda los 162 kilómetros por carretera, con un tiempo estimado de aproximadamente dos horas y cuarto en coche, aunque puede variar en función del tráfico y del punto de salida.

En apenas unas horas se pasa así del bullicio madrileño a un pequeño pueblo conquense rodeado de naturaleza.

El mismo lugar que Alberto San Juan conoce desde niño y que, pese al paso de los años y a una carrera desarrollada fundamentalmente lejos de allí, continúa considerando su pueblo, su raíz y su lugar de referencia.

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