Reíllo, en la Serranía Baja de Cuenca, volverá a convertirse el próximo 25 de julio en punto de encuentro para los aficionados a los festejos populares con la celebración de la XIII edición de su encierro campero. Lo que comenzó como una iniciativa para recuperar una antigua tradición vinculada al paso del ganado se ha consolidado con el paso de los años como una de las citas taurinas más destacadas del verano en la provincia.
Así lo explica Roberto Panadero, representante de la Asociación del Encierro de Reíllo, en declaraciones a El Digital de Cuenca, donde recuerda que la iniciativa comenzó en 2008 con el propósito de rescatar una costumbre que había desaparecido. La pandemia obligó a suspender el festejo durante dos años, pero desde su regreso no ha dejado de crecer tanto en participación como en repercusión.
«Lo que buscamos es recuperar la tradición que teníamos antiguamente. Después del parón por la COVID retomamos el encierro con mucha ilusión y cada año vemos cómo viene más gente», asegura.

El principal atractivo de la jornada será el encierro campero, previsto para las 12:00 horas. Un novillo recorrerá el campo acompañado por caballistas y corredores hasta llegar al recinto donde continuará el festejo. Hace dos años la organización decidió trasladar la plaza a un espacio desmontable junto al campo de fútbol, dejando atrás el emplazamiento tradicional en el casco urbano para adaptar mejor el desarrollo de la actividad.
«Por la mañana soltamos el novillo en el campo para que la gente pueda disfrutarlo de diferentes maneras: a caballo, corriendo o simplemente observándolo. Después, por la tarde, celebramos la suelta de vacas en la plaza para que todos puedan participar», explica Panadero.
Una jornada para todos los públicos
Aunque el encierro es el acto central, la programación se extenderá durante todo el día. La actividad comenzará a las 10:00 horas con el tradicional almuerzo popular y continuará con el encierro entre las 12:00 y las 14:00 horas.

La música tendrá un papel protagonista con la charanga Alcarria y Campichuelo, el grupo Alma de Rumba, el Grupo Flamenco Amanecer, la orquesta Saladitos y la sesión de DJ Rocafukl junto a la Hora Loca, que pondrá el broche final a la fiesta. Además, el programa incluye una suelta de vacas por la tarde y un bingo especial con un premio de 1.000 euros.
Un encierro que no deja de crecer
El representante de la asociación destaca que el festejo ha conseguido atraer visitantes mucho más allá del ámbito comarcal. «La gente suele llegar desde las diez de la mañana para almorzar y pasar aquí todo el día. Viene mucha gente del pueblo, pero también de Valencia, Madrid y de otros muchos lugares. Cada año vemos más ambiente», afirma.

A su juicio, una de las claves del éxito reside en que el encierro permite disfrutar de la jornada de formas muy distintas. «Hay personas que lo siguen a caballo, otras desde el coche, otras corriendo en el campo y otras prefieren verlo tranquilamente. Intentamos que todo el mundo encuentre su sitio y pueda disfrutar de la jornada.»
Recuperar una tradición ganadera
El origen de este festejo está ligado al antiguo paso del ganado por el término municipal, una imagen habitual décadas atrás que la asociación quiso recuperar adaptándola a las condiciones actuales. Los animales pertenecen a la ganadería de Juan Vicente Mora, de encaste Santa Coloma, en la línea Coquilla una divisa muy apreciada entre los aficionados a los festejos populares.

Con la previsión de volver a reunir a cientos de visitantes, Reíllo afronta una nueva edición de un evento que ha sabido convertir la recuperación de una tradición en uno de los grandes atractivos del verano en la Serranía Baja de Cuenca.