La iglesia de El Salvador acogió este miércoles la tradicional Función religiosa en honor a Santa María Magdalena, una cita marcada por el recogimiento, la participación de numerosos fieles y el protagonismo de una de las imágenes con mayor devoción de la Semana Santa de Cuenca.
Una celebración de fe y devoción
La Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz (vulgo de los Espejos) celebró este miércoles, 22 de julio, la festividad de Santa María Magdalena con una solemne Función religiosa en la iglesia de El Salvador, sede canónica de la corporación.

La Eucaristía estuvo presidida por el consiliario de la Hermandad, el sacerdote José Martínez Arcas, y contó con la asistencia de numerosos hermanos y devotos de Santa María Magdalena, que participaron en esta celebración como expresión de la profunda devoción que la Sagrada Imagen despierta entre los conquenses, una devoción que se hace especialmente patente cada Martes Santo durante su desfile en la procesión del Perdón.
La imagen presidió el altar mayor
Como es tradición en esta festividad, la imagen de Santa María Magdalena presidió la celebración desde el Altar Mayor de la iglesia de El Salvador, acercándose así a los fieles para facilitar su veneración en una jornada especialmente significativa para la Hermandad.

La solemnidad del acto estuvo realzada por la presencia de los hermanos mayores del presente ejercicio, quienes presidieron la celebración portando el cetro representativo de su cargo, símbolo de la representación de la corporación.

Una devoción con más de siete décadas de historia
La actual imagen de Santa María Magdalena fue incorporada a la Hermandad en 1954, procedente del taller del valenciano José Rabasa, con motivo de la creación de la procesión del Perdón.

Desde entonces, la talla se ha convertido en una de las imágenes más queridas por los fieles y en una referencia del Martes Santo conquense, manteniendo viva una devoción que trasciende el ámbito de la Semana Santa.
Una cita que fortalece la vida de hermandad
La Función religiosa volvió a convertirse en un punto de encuentro para hermanos y devotos, que respondieron con una notable participación a la convocatoria de la Hermandad.

La celebración sirvió para renovar la devoción a Santa María Magdalena y reafirmar el compromiso de la corporación con el culto a una de las figuras más representativas de su patrimonio espiritual y de la Semana Santa de Cuenca.
/Foto: Santa María Magdalena/ Néstor Robayna/







